El debate anual se salda con reproches cruzados y escasos acuerdos entre un Gobierno local que defiende su gestión y una oposición ya volcada en la precampaña.
CEUTA.– La Asamblea de la Ciudad ha acogido una nueva edición del Pleno sobre el Estado de la Ciudad, una cita que, lejos de servir para alcanzar consensos, ha escenificado la fractura política local. Con el horizonte de las elecciones de 2027 cada vez más cercano, las distintas formaciones políticas han optado por discursos marcadamente electoralistas, priorizando el impacto en sus potenciales votantes frente al análisis riguroso de las necesidades vecinales. El resultado ha sido un debate bronco, caracterizado por el ruido mediático y la falta de acuerdos concretos.
Vivas saca pecho por el empleo frente a la presión migratoria
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha abierto la sesión con un discurso centrado en los «objetivos cumplidos», aunque no ha escapado de las críticas por promesas que arrastran continuos retrasos. Vivas ha destacado como principales hitos el crecimiento económico y la creación de empleo, señalando que la ciudad cuenta con una cifra récord de cotizantes a la Seguridad Social. Asimismo, ha vuelto a situar la transición hacia un nuevo modelo económico como la gran esperanza para el futuro local.
En el reverso de la moneda, el presidente ha enfatizado el impacto de la presión migratoria sobre las arcas públicas. Vivas ha subrayado el colapso que sufren los centros de la ciudad debido a la llegada diaria de menores a las playas, señalando este fenómeno como el principal elemento distorsionador del presupuesto autonómico.
Una oposición en clave electoral
Por su parte, los grupos de la oposición han articulado intervenciones muy fieles a sus respectivos guiones prefijados, dirigidas más a movilizar a sus bases que a ejercer una labor estricta de fiscalización de las distintas áreas de Gobierno.
- VOX: La formación liderada por Juan Sergio Redondo ha vuelto a centrar su discurso en críticas hacia la población musulmana. Redondo ha acusado a Vivas de «sumisión» ante el Gobierno Central de Pedro Sánchez. Por su parte, el presidente ha replicado afeando a VOX las contradicciones de su partido a nivel nacional —donde pactan para entrar en gobiernos autonómicos— y le ha recriminado una presunta «cobardía» por evitar el debate con su excompañero de filas, el diputado no adscrito Carlos Verdejo.
- PSOE: Los socialistas han adoptado el perfil más conciliador de la jornada. Su intervención se ha enfocado en la búsqueda de puntos de encuentro en beneficio de los ceutíes, y han agradecido expresamente a Vivas su «lealtad institucional» en las relaciones con el Ejecutivo central.
- MDyC: El grupo de Fatima Hamed ha mantenido su habitual línea crítica pero comedida. En esta ocasión, la formación ha centrado parte de sus reproches en materias que son competencia de la Administración Central y no del Gobierno local. Pese a que han logrado sacar adelante varias propuestas con el apoyo de otros grupos, se ha señalado que estas iniciativas correspondían a asuntos ya debatidos en plenos anteriores a propuesta de otras siglas.
- Ceuta Ya!: Ha sido, sin duda, el grupo más beligerante con la gestión del Ejecutivo de Vivas. Su portavoz, Mohamed Mustafa, ha incidido de forma severa en los incumplimientos del Gobierno, acusándolo de gobernar para las clases más acomodadas en detrimento de los ciudadanos más vulnerables. El clima de tensión ha alcanzado su punto álgido cuando Ceuta Ya! ha calificado la gestión del presidente como «éticamente criminal», una expresión que ha despertado el visible enfado de Juan Vivas.
Balance final: El Pleno sobre el Estado de la Ciudad de 2026 concluye dejando una foto fija de la política local: un escenario de parálisis de acuerdos donde los partidos parecen haber iniciado, de manera anticipada, la carrera hacia las urnas de 2027.















