Tras lograr el ‘sí’ de ERC y el voto decisivo de Jovent Republicà, Salvador Illa escenifica el acuerdo con Jéssica Albiach para tramitar las cuentas de forma inmediata.
BARCELONA.– El Gobierno de la Generalitat de Catalunya ha logrado desbloquear el escenario político catalán. Tras intensas negociaciones, el Govern ha alcanzado un acuerdo presupuestario definitivo con los Comuns, asegurando de esta forma los apoyos necesarios para sacar adelante las cuentas autonómicas de este año. Este pacto se suma al cosechado a principios de semana con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), completando el bloque de la investidura que otorgará estabilidad al Ejecutivo de Salvador Illa.
El presidente catalán y la líder de Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, protagonizan este jueves en el Palau de la Generalitat la firma protocolaria del documento en la Galería Gótica, una liturgia idéntica a la que el propio Illa cumplió el pasado martes junto al líder de ERC, Oriol Junqueras. Tras la firma, la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, comparecerá para desgranar los detalles técnicos de un proyecto que el Govern prevé aprobar en consejo extraordinario este mismo viernes para enviarlo al Parlament de inmediato, con el objetivo de que esté definitivamente aprobado en julio.
Las nuevas exigencias de los Comuns
Este pacto representa el segundo entendimiento entre ambas formaciones en apenas tres meses. El pasado mes de febrero, Comuns y PSC ya habían cerrado un borrador presupuestario, pero Illa se vio obligado a retirarlo antes de su votación en el Parlament al no contar en aquel momento con el aval de ERC.
La formación de Albiach ha aprovechado esta segunda ventana de negociación para readecuar las partidas a la coyuntura actual, muy marcada por el impacto económico derivado de la crisis bélica en Irán y las protestas del sector educativo. Entre las principales reclamaciones que los Comuns han puesto sobre la mesa destacan:
- Vivienda social: Una inversión de 2.500 millones de euros destinados a políticas de vivienda a lo largo de la legislatura.
- Control y sanciones: La creación de una Dirección General específica para multar de forma efectiva las vulneraciones a la Ley de Vivienda.
- Reconversión urbana: Un plan para transformar locales comerciales y oficinas vacías en vivienda de protección oficial, además de 1.200 millones de euros para el plan de barrios.
Un encaje numérico al límite en el Parlament
La viabilidad real de los presupuestos se mantuvo en vilo hasta la noche de este miércoles, cuando la rama juvenil de Esquerra, Jovent Republicà, dio luz verde a que su diputada en la Cámara autonómica, Mar Besses, vote a favor del proyecto. La organización juvenil admitió las «contradicciones» que les genera este posicionamiento y exigió a cambio una «revisión profunda» del pacto de investidura de Illa.
El voto de Besses resulta matemáticamente indispensable. Con la incorporación de su escaño, el bloque parlamentario conformado por el PSC, ERC y los Comuns alcanza el umbral justo para la gobernabilidad:
La cifra clave: 68 escaños. Es la mayoría absoluta exacta del Parlament de Catalunya que permitirá blindar las cuentas frente a las enmiendas a la totalidad del resto de los grupos de la oposición.















