El Consejo de Ministros ha aprobado en su reunión de este martes, 26 de mayo, la adjudicación de una nueva licencia de televisión en abierto en la Televisión Digital Terrestre (TDT). El Ejecutivo ha resuelto el concurso público en favor del grupo de accionistas de Prisa que se encuentra liderado por Adolfo Utor, Diego Prieto y Andrés Varela, agrupados en torno a la sociedad Global Alconaba. La resolución de este proceso administrativo implica que Mediaset España, el otro grupo audiovisual que aspiraba a obtener la citada concesión, no sumará un nuevo canal a las siete frecuencias del espacio radioeléctrico que ya controla en la actualidad: Telecinco, Cuatro, Factoría de Ficción (FDF), Energy, Divinity, BeMad y Boing.
La nueva cadena televisiva operará bajo el acrónimo ‘SIETE’ y dispondrá de un mandato temporal estricto para comenzar sus emisiones reguladas, las cuales deberán arrancar antes de un plazo máximo de seis meses. Este calendario sitúa el despliegue operativo en coincidencia con el inicio del ciclo electoral previsto para el año 2027. La puesta en marcha del proyecto requerirá una gestión inmediata en cuanto el Ministerio de Transformación Digital, departamento ministerial dirigido por Óscar López y responsable de la gestión de la operación, sustancie de manera definitiva los trámites de la adjudicación. Con estas previsiones técnicas, se apunta a que la señal de la cadena podría iniciar sus emisiones oficiales a finales del próximo mes de noviembre.
El canal ‘SIETE’ nacerá con una vocación de contenido eminentemente informativa. El diseño estratégico de la parrilla busca configurar un perfil temático centrado en el desarrollo de tertulias y debates de actualidad, contando con la participación de presentadores, comunicadores y tertulianos de primer nivel, de perfil afín al Gobierno y a la izquierda, que resulten solventes y reconocidos por los espectadores de televisión.
En la dimensión financiera y organizativa, el proyecto audiovisual cuenta con el liderazgo intelectual y el asesoramiento estratégico en la sombra del periodista y empresario José Miguel Contreras, fundador de Globomedia y de La Sexta. El objetivo inicial de la operación es intentar replicar el modelo de éxito que cosechó el lanzamiento de La Sexta durante el mandato del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Para su viabilidad económica, ‘SIETE’ iniciará su andadura con un presupuesto financiero limitado de forma estricta a la captación de los ingresos comerciales que genere el mercado publicitario. Por esta razón de contención presupuestaria, la dirección optará de entrada por prescindir de la producción de informativos convencionales, que conllevan estructuras más complejas, y apostará de forma prioritaria por los espacios de tertulia y debate, cuyo coste de producción es sensiblemente menor. Las previsiones iniciales estiman que la cadena tendrá un coste anual no superior a los 25 millones de euros, una cifra que podría experimentar variaciones en función del comportamiento y la evolución de los ingresos publicitarios.
Los siguientes pasos operativos de la compañía una vez formalizada la adquisición de la licencia técnica se centrarán en la firma de los preacuerdos necesarios para la utilización de las infraestructuras y equipos técnicos. La estrategia de gestión contempla la externalización completa de estos servicios audiovisuales, figurando el grupo Mediapro como una de las empresas candidatas con opciones de asumir dicha función técnica. Por su parte, la gestión comercial de los espacios publicitarios del canal quedará delegada en Pulsa, la compañía exclusivista que cuenta en su cartera de negocio con la representación de numerosas cadenas de pequeña escala dentro de la TDT y de la televisión de pago en España.















