El presidente ucraniano propone un «alto el fuego total» durante las negociaciones y reprocha el desinterés de EE. UU., mientras el Kremlin rebaja las expectativas e insiste en que no detendrá la ofensiva militar.
KIEV / MOSCÚ – En un movimiento diplomático tan inusual como audaz, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha enviado una carta abierta dirigida directamente a su homólogo ruso, Vladímir Putin, proponiéndole un encuentro bilateral cara a cara para poner fin a la guerra. La iniciativa, publicada por la Presidencia ucraniana, busca forzar una vía de diálogo directo entre ambos mandatarios, pero se ha topado de inmediato con una fría barrera de indiferencia por parte del Kremlin.
Con esta misiva, el líder ucraniano trata de demostrar ante la comunidad internacional que es Kiev quien busca activamente la paz, retratando a Moscú como la parte que rechaza poner fin a las hostilidades.
Un alto el fuego condicionado y críticas a Washington
En el texto, Zelenski argumenta que el contexto geopolítico actual obliga a ambas naciones a hablar sin intermediarios. El presidente ucraniano lamenta explícitamente que la diplomacia de Estados Unidos se encuentre en este momento «totalmente centrada» en la crisis con Irán, por lo que advierte que «sería un error esperar» la mediación exterior.
«Ucrania propone poner fin a esta guerra mediante el diálogo directo entre usted y yo. Propongo una reunión», reza la carta. Como incentivo para abrir las conversaciones, Zelenski asegura que Kiev está «dispuesta a un alto el fuego total mientras duren las negociaciones».
Asimismo, el mandatario ucraniano desestima explícitamente los tímidos acercamientos previos impulsados por la Casa Blanca, desmitificando el encuentro que mantuvieron Vladímir Putin y Donald Trump en su cumbre de Alaska. «Usted mismo puede comprobar que las cuestiones ucranias y europeas no fueron decididas en Anchorage», espeta Zelenski en el documento.
Advertencia histórica a Putin
Más allá de la oferta de paz, la misiva esconde un duro trasfondo de advertencia sobre el futuro político de Putin. Evocando el desgaste interno que suele sufrir Rusia en conflictos prolongados, Zelenski le espeta al mandatario ruso que tendrá que luchar «por su propia existencia». «Y esto no es una amenaza mía ni de Ucrania. Es un hecho de la historia rusa que usted conoce bien: cuando Rusia se cansa, llega el cambio», apostilla de forma contundente.
La respuesta de Moscú: Negociar sin detener las armas
La reacción del Gobierno ruso no se ha hecho esperar, enfriando drásticamente cualquier expectativa de un final rápido del conflicto. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se limitó a confirmar de forma protocolaria que han recibido la carta y que Putin será informado sobre su contenido «más tarde».
Por su parte, el propio Vladímir Putin se pronunció de manera indirecta durante una reunión con agencias internacionales en el marco del Foro Económico de San Petersburgo. Aunque el líder ruso afirmó estar «siempre dispuesto a negociar», dejó claro que la postura de fuerza de Moscú no va a cambiar. Putin rechazó de plano la propuesta de tregua de Zelenski al asegurar de forma tajante que «para empezar las negociaciones no hay necesidad de cesar las acciones militares».
Moscú mantiene intactas sus exigencias maximalistas, demandando que Kiev acepte la pérdida de soberanía y una retirada completa de las tropas ucranianas de la región de Donetsk, unas condiciones que el Gobierno de Zelenski sigue rechazando por completo al considerarlas una capitulación.











