Sevilla, 29 de junio de 2026. — El debate de investidura en el Parlamento de Andalucía ha arrancado este lunes con una alta tensión estratégica. El presidente de la Junta en funciones y candidato a la reelección, Juanma Moreno (PP), ha advertido formalmente sobre el riesgo de una repetición electoral si las fuerzas políticas no logran un acuerdo de gobernabilidad. La advertencia se dirige directamente a Vox, cuyo apoyo es indispensable para los populares y que, por el momento, insiste en mantener su voto negativo.
El PP cosechó una victoria que califican de «rotunda e inapelable» en los comicios del pasado 17 de mayo, alcanzando 53 escaños. Sin embargo, se quedó a dos representantes de la mayoría absoluta (fijada en 55 diputados), lo que obliga a Moreno a buscar alianzas para superar la primera votación que tendrá lugar este martes.
Moreno apela al «sentido común» y despliega su programa
Durante su discurso de investidura, el candidato popular ha presionado a la formación de Santiago Abascal apelando al «sentido común» para cumplir con el «mandato de los andaluces». Moreno ha recordado que toda la izquierda (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) se autoexcluyó del diálogo desde el primer día, por lo que ha responsabilizado directamente al resto de bloques de la disyuntiva actual: «O hay elecciones o hay pacto de legislatura».
Para convencer a sus posibles socios y al electorado, Moreno ha desgranado un ambicioso paquete de medidas programáticas:
- Fiscalidad y Vivienda: Nuevas bajadas de impuestos, planes de ayuda al alquiler para jóvenes y fomento de la vivienda protegida.
- Sanidad y Social: Una reforma integral del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la gratuidad de lentillas y gafas para menores de 25 años.
- Sectores productivos: Impulso a la Ley de Regadíos y nuevas ayudas directas para trabajadores autónomos.
Vox exige la «prioridad nacional» y rechaza la abstención
Por su parte, el portavoz de Vox en la Cámara andaluza, Manuel Gavira, ha enfriado las expectativas de un acuerdo inminente subrayando que «por ahora» no existe un pacto. Gavira ha dejado claro que su formación no se pondrá de perfil: votarán «sí» o «no», descartando por completo la abstención.
Desde Vox exigen que el documento final asuma los compromisos que el PP ya ha firmado con ellos en otras comunidades autónomas, destacando la implantación de la «prioridad nacional». Asimismo, Gavira ha reprochado a Moreno sus «insinuaciones» a la izquierda y ha reclamado un blindaje explícito para el campo andaluz frente a acuerdos internacionales como el de Mercosur, que a su juicio desprotegen a los productores locales.
La izquierda califica el desencuentro de «teatro opaco»
Desde las bancadas de la oposición progresista, la lectura es unánime: consideran que la falta de entendimiento entre el PP y Vox es una escenificación. PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía dan por hecho el pacto de gobierno y acusan a ambas formaciones de mantener una negociación «opaca y hermética».
Críticas sectoriales: La portavoz del PSOE, María Márquez, ha tachado el discurso de Moreno de «hueco y aburrido», censurando que solo dedicara «dos segundos» a hablar de igualdad y mujeres. Una crítica compartida por José Ignacio García (Adelante Andalucía), quien augura recortes en derechos sociales tras el pacto con Vox. Por su parte, Antonio Maíllo (Por Andalucía) ha acusado al candidato de «tomar el pelo» a la ciudadanía con falsas ofertas de diálogo.
El jueves, fecha clave para el desenlace
La sesión de investidura se reanudará este martes con las réplicas de la oposición y la primera votación, en la que se requiere mayoría absoluta; un escenario que en las filas del PP ya dan por perdido.
Todas las miradas se dirigen ahora al jueves 2 de julio. Ese día, 48 horas después del primer intento, se celebrará la segunda votación en la que a Moreno le bastaría con obtener una mayoría simple (más síes que noes). Fuentes del Ejecutivo andaluz señalan que esa es la fecha clave en la que Vox podría anunciar su cambio de postura para dar luz verde definitiva a la legislatura, aunque en el Parlamento andaluz, por ahora, nadie se atreve a dar nada por sentado.














