El fuerte repunte está concentrado en apenas cuatro o cinco grandes empresas logísticas, mientras la Delegación del Gobierno estudia cambios para abrir el sistema a más sectores.
El programa de ayudas al transporte de mercancías en Ceuta está viviendo la convocatoria más intensa desde su creación. La Delegación del Gobierno ha registrado cerca de 700 solicitudes, una cifra récord que prácticamente triplica los 265 expedientes tramitados el año anterior, consolidando este instrumento como un pilar crítico para mitigar los sobrecostes de la extrapeninsularidad.
Sin embargo, este crecimiento exponencial no se debe a la llegada de nuevas corporaciones al tejido local. Según ha explicado Diego Martínez, director del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno en Ceuta, el repunte responde al incremento del volumen de operaciones de un grupo muy reducido de firmas: apenas cuatro o cinco empresas concentran la gran mayoría de las peticiones, provocando una acumulación de trabajo administrativo sin precedentes.
El escudo contra el coste de la extrapeninsularidad
El propósito de este paquete de subvenciones es equilibrar las condiciones de mercado de Ceuta frente a la península:
- Compensación de entrada: Absorbe el sobrecoste que sufren las empresas locales al importar materias primas y productos de consumo.
- Incentivo de salida: Subvenciona el transporte de retorno de aquellos productos ya transformados en la ciudad autónoma hacia el territorio peninsular, favoreciendo la competitividad industrial y logística local.
Mayor control del gasto público y blindaje antifraude
El sistema de cálculo ha evolucionado sustancialmente para proteger las arcas públicas. Martínez recordó que en los inicios del programa la Administración abonaba directamente el 50% de la factura presentada por la empresa, una fórmula que propició prácticas irregulares mediante el inflado artificial de costes.
El modelo actual: Hoy en día, la ayuda se calcula en base a un coste medio de referencia estipulado por la propia Administración, independientemente del importe final que refleje la factura del operador.
Este método garantiza el control del gasto pero implica variaciones en las expectativas de cobro. Aunque el volumen total reclamado por las empresas en esta campaña ronda los 700.000 euros, la Delegación del Gobierno ya ha advertido que la cuantía definitiva aprobada será inferior una vez concluya la revisión individualizada de cada expediente.
Plan de optimización y ampliación del abanico empresarial
De cara al futuro, la Delegación del Gobierno ya trabaja en una reforma del Real Decreto que regula estas subvenciones. El objetivo principal es hacer el sistema más inclusivo y diversificado, abriendo el abanico de beneficiarios a sectores económicos que actualmente quedan fuera de las ayudas debido a la alta concentración del sector logístico tradicional.
A nivel de gestión, la convocatoria de 2026 cuenta con una ventaja temporal estratégica: al haberse publicado a finales de mayo, el funcionariado dispone de un margen de siete meses para su resolución (frente a los escasos cuatro meses de años anteriores). Este desahogo temporal permitirá fiscalizar con exhaustividad técnica cada una de las 700 solicitudes recibidas sin saturar los recursos del Área de Fomento.


















