NAVALUENGA (ÁVILA) – El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado desde el Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga que una ligera tregua meteorológica abre «una ventana importante» para atacar por tierra los frentes activos en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila. La bajada de las temperaturas, la menor intensidad del viento y un repunte en la humedad relativa favorecerán los trabajos nocturnos y durante la jornada del sábado.
«En estos momentos no podemos ser muy optimistas, pero somos realistas», declaró el titular de Interior tras evaluar la situación generada por ambos incendios, que motivaron la declaración de la emergencia nacional la pasada medianoche.
Un balance de 60.000 personas afectadas
La virulencia de las llamas y la extensa humareda han obligado a aplicar medidas drásticas de protección para garantizar la seguridad de la población en ambas regiones:
- Comunidad de Madrid: 25.000 personas evacuadas y 20.000 confinadas en sus viviendas.
- Provincia de Ávila: 8.000 vecinos desalojados y 5.000 confinados.
- Total afectado: 60.000 personas bajo la cobertura directa de la gestión de emergencia nacional.
Uno de los principales focos de preocupación para los operativos de extinción es evitar la convergencia de los frentes de Ávila y Madrid, un escenario de alto riesgo dado el comportamiento del fuego registrado en las horas previas.
Refuerzos internacionales y despliegue masivo
Para frenar el avance de las llamas bajo la coordinación estatal, se ha puesto en marcha un operativo de gran escala reforzado tanto a nivel autonómico como europeo:
- Efectivos sobre el terreno: Más de 3.000 efectivos desplegados de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil, Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y personal del Ministerio para la Transición Ecológica.
- Apoyo autonómico: Se han aceptado e integrado las propuestas de ayuda enviadas por seis comunidades autónomas.
- Ayuda internacional: Este sábado se incorporan a las labores de extinción cuatro medios aéreos anfibios procedentes de Italia y Grecia.
El ministro Marlaska reconoció que las extremas condiciones meteorológicas sufridas han imposibilitado en diversos momentos el ataque directo contra el fuego, pero confía en que la ventana de oportunidad climática permita consolidar las líneas de defensa.














