El partido de Santiago Abascal evita responsabilizar a los gobiernos regionales populares de la falta de prevención en los montes, pese a que su propia fundación, Disenso, señalaba hace un año a las comunidades como culpables.
Madrid — En medio de la grave ola de incendios forestales que afecta a distintas regiones de España, Vox ha decidido dirigir toda la carga de la responsabilidad política hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el Ejecutivo central. La formación de extrema derecha ha evitado desviar críticas hacia las administraciones autonómicas lideradas por los barones del Partido Popular, alineando su discurso de desgaste contra el Palacio de la Moncloa.
La estrategia actual de la dirección nacional de Vox contrasta con las posturas que la propia formación defendía anteriormente respecto a las competencias y responsabilidades territoriales en la gestión del medio rural.
Hace justo un año, la Fundación Disenso —el laboratorio de ideas presidio por Santiago Abascal— sostenía un diagnóstico explícito sobre la proliferación de fuegos: «Claro que las comunidades autónomas son culpables».
Giro en el discurso sobre la gestión autonómica
A pesar de aquel análisis del think tank del partido, la cúpula de Vox ha obviado en esta ocasión el papel del ámbito autonómico en las labores de limpieza, prevención y mantenimiento de las masas forestales, competencias que residen en los gobiernos regionales.
Este matiz en la fiscalización política se produce en un contexto marcado por la dinámica de pactos y relaciones entre el PP y Vox en diversos territorios, lo que ha conducido al partido a estrechar el cerco de manera casi exclusiva sobre Sánchez y las políticas energéticas y medioambientales del Gobierno central.
















