Un mensaje difundido por teléfonos móviles y redes sociales, que aseguraba falsamente que España había abierto la frontera para permitir la entrada de personas sin papeles, provocó el desplazamiento de miles de personas hacia Ceuta. Pese al refuerzo de los controles por parte de Marruecos, numerosos jóvenes permanecen concentrados en las inmediaciones fronterizas y continúan intentando llegar al territorio español por tierra y por mar.
La presión migratoria se mantuvo durante la noche del jueves 30 de julio en la zona de Castillejos, también conocida como Fnideq, la localidad marroquí más próxima a Ceuta. Miles de personas se refugiaron en las colinas, los bosques y distintos puntos de la ciudad a la espera de encontrar una oportunidad para cruzar.
Las autoridades marroquíes reforzaron los controles en carreteras, estaciones de transporte y accesos a las localidades del norte del país para impedir la llegada de nuevos grupos. Sin embargo, numerosos jóvenes lograron evitar los dispositivos de seguridad y algunos recorrieron a pie decenas de kilómetros para alcanzar la zona fronteriza.
Durante las operaciones policiales se produjeron episodios de tensión y lanzamientos de piedras contra las fuerzas de seguridad. Un autobús situado a varios cientos de metros del paso fronterizo terminó incendiado, aunque las causas del fuego no habían sido determinadas y no se informó de víctimas relacionadas con ese incidente.
Mientras los agentes intentaban despejar los alrededores de la frontera, grupos de jóvenes continuaron avanzando hacia el espigón del Tarajal y bordeando la costa para acceder a Ceuta. La agencia EFE confirmó que miles de personas entraron este jueves en la ciudad autónoma caminando por el espigón fronterizo, después de que durante los días anteriores también se registraran numerosas llegadas a nado.
El balance provisional de la crisis asciende a al menos 18 fallecidos, la mayoría de ellos ahogados mientras trataban de alcanzar territorio español por mar. La cifra fue aumentando durante la jornada a medida que los equipos de emergencia localizaban nuevos cuerpos, aunque las autoridades marroquíes todavía no habían publicado un balance detallado de fallecidos, rescates y llegadas.
La situación también tuvo consecuencias en Melilla, donde fue cerrada la frontera de Beni Enzar, el único paso operativo entre la ciudad española y Marruecos, después de varios intentos de entrada irregular.
Un rumor desata la movilización
Uno de los principales factores que alimentó la llegada de personas a Castillejos fue un rumor según el cual España permitiría cruzar la frontera sin documentación.
Hadiya, una mujer que se desplazó hasta la zona acompañada de sus hijas, explicó que había visto en su teléfono un aviso que afirmaba que España había abierto el paso fronterizo. La misma pregunta se repetía entre los jóvenes que avanzaban hacia Ceuta: querían saber si realmente podían entrar sin papeles.
El aviso no correspondía a ninguna decisión oficial de las autoridades españolas. Sin embargo, se propagó rápidamente a través de teléfonos móviles y redes sociales, generando un efecto llamada entre personas procedentes de distintas ciudades marroquíes.
La concentración de personas terminó colapsando el centro de Castillejos. Los cortes de circulación y los controles policiales provocaron grandes atascos, mientras numerosos restaurantes, cafeterías y comercios cerraron antes de su horario habitual por temor a posibles disturbios.
Durante la madrugada, algunos jóvenes acudieron a establecimientos de la antigua medina para comprar flotadores con los que intentar cruzar el mar. Muchos pretendían aprovechar la oscuridad, las altas temperaturas y la niebla para alcanzar la costa ceutí.
España y Marruecos acuerdan reforzar la coordinación
Los gobiernos de España y Marruecos acordaron intensificar la cooperación para responder a la crisis y revisar los mecanismos destinados a entregar a las autoridades marroquíes a las personas que hayan entrado irregularmente en Ceuta.
Según EFE, entre 1.500 y 2.000 personas habían accedido a la ciudad autónoma durante los diez días anteriores, una cifra que desbordó los recursos disponibles para la acogida y la atención humanitaria.
El anuncio de posibles devoluciones no consiguió reducir inmediatamente la presión. Miles de jóvenes continuaron en las inmediaciones de la frontera, mientras las fuerzas marroquíes avanzaban para despejar las zonas más próximas al perímetro.
La nueva crisis migratoria entre España y Marruecos es considerada la más grave desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas entraron en Ceuta en medio de una fuerte tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
La movilización coincidió con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien celebró una recepción oficial en M’diq, situada a unos 20 kilómetros de Castillejos. El monarca marroquí no mencionó la situación fronteriza durante su discurso a la nación.
Las autoridades mantienen desplegados sus dispositivos de seguridad y emergencia mientras continúa la búsqueda de posibles desaparecidos y se intenta atender a las personas que lograron alcanzar territorio español.
















