Las fuerzas de seguridad investigan a los arrestados por tentativa de homicidio e incendio intencionado durante la crisis migratoria, mientras la localidad de Castillejos trata de recuperar la normalidad tras el retorno masivo de miles de personas
Las autoridades de Marruecos han detenido en las últimas horas del viernes a 70 personas por su presunta implicación en los incidentes violentos acaecidos tras el cruce irregular de decenas de miles de migrantes hacia la ciudad autónoma de Ceuta. La crisis migratoria, que se ha cobrado al menos 57 víctimas mortales, ha derivado en gestiones diplomáticas de máximo nivel tras el envío de una carta por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Bruselas para trasladar su queja por la actitud mantenida por algunos países ante este escenario.
Investigaciones por tentativa de homicidio y daños materiales
Los 70 detenidos por la policía marroquí se enfrentan a investigaciones por la comisión de graves delitos, entre los que figuran la tentativa de homicidio, el incendio intencionado y la provocación de daños a bienes de titularidad pública y privada, según han ratificado fuentes próximas a las pesquisas.
Las imputaciones se derivan directamente de los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar en la madrugada del viernes en el municipio de Castillejos. En dicha zona, grupos minoritarios atrincherados en las colinas adyacentes al paso fronterizo con Ceuta hicieron frente a las fuerzas de seguridad marroquíes y procedieron a la quema de diversos vehículos.
Colapso en Castillejos tras el retorno masivo desde Ceuta
El origen de la crisis se sitúa en la jornada del jueves, momento en el que cerca de 60.000 migrantes lograron acceder de manera irregular a Ceuta, de acuerdo con las estimaciones oficiales facilitadas por el Gobierno de la ciudad autónoma.
La consecución de un acuerdo bilateral entre Madrid y Rabat para proceder a la repatriación inmediata de los migrantes en situación irregular, sumada al cierre temporal de la actividad comercial en la ciudad española como consecuencia de la situación, desencadenó el regreso de aproximadamente 53.000 personas hacia Castillejos a lo largo del viernes.
Este flujo masivo de retorno ha rebasado por completo la capacidad de Castillejos, una localidad que no alcanza los 80.000 habitantes. Como medida de precaución frente a la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios de violencia, la totalidad de los establecimientos comerciales, establecimientos de restauración y entidades bancarias han optado por mantener sus instalaciones cerradas.
Trabajos de limpieza y progresivo restablecimiento del orden
A pesar de que miles de las personas desplazadas han iniciado ya el trayecto de vuelta hacia sus respectivas localidades de origen, numerosos migrantes continúan deambulando por la vía pública, pernoctan en parques o espacios de uso común y tratan de localizar medios de transporte para abandonar este enclave del norte de Marruecos, catalogado tradicionalmente como un destino vacacional para familias.
De forma paralela, las brigadas de limpieza desempeñan labores de retirada de escombros, piedras y restos de los vehículos que resultaron calcinados en las inmediaciones del puesto fronterizo con Ceuta, un entorno en el que la situación administrativa y de seguridad comienza a recuperar de manera progresiva la normalidad.
















