El artista puertorriqueño despide su tour mundial en el Choli de San Juan denunciando la pobreza energética y exigiendo la cancelación del polémico ‘Proyecto Esencia’
El cantante puertorriqueño Bad Bunny ha puesto punto final a su gira internacional ‘Debí Tirar Más Fotos’ con la celebración de dos conciertos consecutivos en su país natal. El artista, que inició este tour mundial con una residencia de casi un mes en el recinto del Choli en San Juan (Puerto Rico), ha cerrado el ciclo en el mismo escenario tras haber completado hitos como sus diez fechas de actuaciones en Madrid, cuyas puestas en escena dieron la vuelta al mundo. En esta cita final, el intérprete ha vuelto a convertir sus directos en un espacio de reivindicación social por la situación que atraviesa el archipiélago caribeño.
El inicio de la actuación se desarrolló bajo los acordes del tema La Mudanza, momento en el que el cantante agradeció el respaldo de su público. «Siempre es un honor, un privilegio, una bendición contar con el amor de mi pueblo, con el amor de mi gente. Gracias por estar aquí«, manifestó el artista al inicio del espectáculo. Acto seguido, el puertorriqueño aludió de forma directa a la gestión institucional y a la crisis social que vive la isla: «Este caos, este desastre, es creado a propósito. Para tratar de jugar con nuestras emociones, para tratar de que nos rindamos, de que nos vayamos… y puedan seguir vendiendo la isla parte por parte, y cumplir su misión de un Puerto Rico sin puertorriqueños».
Críticas al Proyecto Esencia y alegato por la pobreza energética
Durante el desarrollo del concierto, las proclamas sociales no se limitaron a las intervenciones directas del cantante. La escenografía incluyó la figura del Sapo Concho, representación de una especie autóctona del país que durante la gira ejerció un rol narrativo. En esta ocasión, la figura proyectada en la pantalla emitió un mensaje de rechazo hacia el denominado Proyecto Esencia, un megaproyecto turístico y residencial de lujo valorado en unos 2.000 millones de dólares. Esta iniciativa fue aprobada a principios de agosto de 2026 por la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) y ha recibido contestación social por su impacto económico en la zona de Cabo Rojo. «Déjame decirles que el Proyecto Esencia se tiene que cancelar pal carajo», se trasladó a través de las pantallas del recinto.
El repertorio de la velada combinó los éxitos de su reciente álbum de estudio con interpretaciones en colaboración con artistas invitados como Rauw Alejandro y el salsero Víctor Manuelle. El bloque de mayor contenido político llegó con la interpretación del tema El Apagón, composición que aborda la problemática de la pobreza energética en el país y que se convirtió en la banda sonora de las movilizaciones ciudadanas iniciadas tras las protestas de 2019, las cuales culminaron en su día con la dimisión del presidente Ricardo Rosselló.
Ante los asistentes, el artista declaró: «No está ni cerca de ser normal que el pueblo todas las noches se le vaya la luz, que haya familias con más de 120/130 días sin agua, eso no es normal. La corrupción no es normal, y jamás será justo que un pueblo se acostumbre a eso, nosotros nos merecemos más que eso. Somos grandes Puerto Rico, somos más que 100 x 35», en referencia a las dimensiones geográficas de la isla grande.
La proyección de la realidad puertorriqueña a nivel internacional
La dimensión social del trabajo del galardonado con el premio Grammy al Álbum del Año ha sido objeto de análisis académico. La investigadora Petra Rivera-Rideau, autora del ensayo PFKNR. Bad Bunny y la música como un acto de resistencia, señala que la posición del intérprete responde al sentir de su generación ante acontecimientos como el paso de los huracanes y la situación de los servicios públicos. «Aunque Bad Bunny sea una superestrella, él como puertorriqueño es bien típico de alguien de su generación, las cosas que piensa, de las que habla, los sentimientos que expresa en relación al huracán y todo eso… Son cosas que creo que un puertorriqueño de veintipico o treintaypico años también las siente», sostiene la experta, quien añade que «no podemos entender lo que está pasando con la música de Benito si no sabemos lo que está pasando en Puerto Rico».
Esta línea de crítica social entronca con la tradición de artistas del ámbito urbano que abordan la realidad de los sectores populares, en la estela de figuras como Tego Calderón, y coincide con la participación pública que el propio Bad Bunny ha mantenido en diversas manifestaciones junto a otros músicos como Residente o Ricky Martin, así como en su presencia en eventos internacionales como la Super Bowl.














