Las fuerzas de seguridad han detenido en Ceuta a dos activistas de la ONG No Name Kitchen, de nacionalidades canadiense y alemana, acusados de resistencia a la autoridad e incitación a la violencia. Según ha confirmado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ambos arrestados habrían alentado a varios «grupos violentos» a arremeter contra los agentes que desplegaban un dispositivo en la playa de Benítez.
Marlaska ha precisado que la intervención policial de este lunes se saldó con las dos detenciones después de que los voluntarios no solo incitaran a las aglomeraciones hostiles, sino que además «desobedecieron y se resistieron» de forma activa a las indicaciones de las autoridades presentes en la zona.
Por su parte, la organización No Name Kitchen ha emitido un comunicado exigiendo la «inmediata liberación» de sus dos colaboradores, defendiendo que se trata de activistas con una consolidada trayectoria en el trabajo humanitario en la ciudad autónoma. Según la versión de la ONG, la detención se produjo de manera injustificada y con el uso de esposas tras ser interceptados por grabar con sus teléfonos móviles una carga policial en la que, afirman, los agentes agredieron con porras a varias personas en la playa.
El arresto ha generado además repercusiones en el terreno político. La líder de Podemos, Ione Belarra, ha criticado abiertamente la actuación del Ejecutivo mediante un mensaje en el que ha lamentado la detención de dos personas que, a su juicio, realizaban en Ceuta una labor social imprescindible que el propio Gobierno tendría que estar asumiendo.












