MADRID. Agentes de la Interpol arrestaron este lunes en Abu Dabi al empresario vizcaíno Alejandro Hamlyn, quien se encontraba en paradero desconocido desde 2025. La detención se ejecutó a instancias de la Audiencia Nacional tras su incomparecencia en el juicio contra la petrolera Hafesa, empresa de su propiedad condenada a pagar 152,4 millones de euros en multas por delitos fiscales cometidos entre 2016 y 2019.
Según informan fuentes jurídicas, las autoridades españolas ya han iniciado los trámites para su extradición, un proceso que podría demorarse varios meses.
Fraude masivo, narcotráfico y presunto cohecho
Además de la condena fiscal pendiente, sobre Hamlyn pesaban otras causas judiciales de gravedad:
- Tráfico de drogas y corrupción policial: El Juzgado Central de Instrucción número 1 investigó su presunta implicación en una red de narcotráfico. En esta causa también figuraba como imputado un policía nacional adscrito a la Audiencia Nacional, sospechoso de filtrar información a abogados de narcotraficantes y de haber recibido pagos del propio Hamlyn para destruir pruebas del fraude de su empresa. Esta vertiente de cohecho fue posteriormente derivada a los juzgados de Plaza de Castilla.
- Vínculos con la trama de Leire Díez: El nombre del empresario vizcaíno emergió en las investigaciones en torno a la exmilitante socialista Leire Díez, investigada por supuestas maniobras para entorpecer procedimientos judiciales judiciales de calado político. En febrero de 2025, Hamlyn mantuvo una videoconferencia con Díez, el empresario Pérez Dolset y el abogado Jacobo Teijelo, en la que presuntamente le solicitaron información sobre el teniente coronel de la UCO Antonio Balas, responsable de dirigir varias de estas pesquisas.
Con su captura en Emiratos Árabes Unidos, la Justicia española da un paso decisivo para resolver una de las fugas de perfiles empresariales y judiciales más complejas de los últimos años.












