En Ceuta, con una población de alrededor de 85.000 habitantes, muchas personas pasan largas jornadas sentadas por teletrabajo, estudio o turnos administrativos; eso suele traducirse en rigidez lumbar, cuello tenso, caderas agarrotadas y pérdida de elasticidad en las piernas.
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No hacen falta rutinas complejas ni material especial: con unos minutos de estiramientos sencillos se puede recuperar movilidad y reducir molestias comunes.
Haz los ejercicios con suavidad, sin rebotes y manteniendo una respiración pausada; la idea es «estirar para soltar», no forzar hasta el límite. Si notas dolor agudo, hormigueo o mareo, detén la práctica. Ante una lesión o diagnóstico médico, adapta los movimientos y consulta con un profesional cuando proceda.
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Cómo empezar: una mini-rutina que se adapta a tu día
Escoge un momento en el que puedas estar tranquilo: antes o después de la jornada, o haciendo pequeñas pausas durante el día. Mantén cada estiramiento entre 20 y 45 segundos y, si tienes tiempo, realiza 1–2 rondas. El objetivo no es alcanzar una postura extrema, sino sentir una tensión ligera y progresiva en el punto adecuado.
Cuello y hombros: suelta la tensión
1) Estiramiento lateral del cuello
- Siéntate con la espalda larga.
- Inclina suavemente la cabeza hacia un lado, llevando la oreja hacia el hombro.
- Mantén y respira.
- Vuelve al centro y repite hacia el otro lado.
2) “Encogimiento” suave de hombros
- Eleva los hombros hacia las orejas durante 2–3 segundos.
- Relájalos y deja que bajen.
- Repite varias veces para soltar la zona.
Espalda: mueve la columna sin prisa
3) Gato-vaca en versión simple
- Puedes hacerlo en el suelo (manos y rodillas) o en una postura cómoda de apoyo.
- Redondea la espalda lentamente (como un “gato”).
- Después arquea con cuidado (como una “vaca”), sin forzar la zona lumbar.
- Haz 6–8 movimientos controlados.
4) Giro torácico sentado
- Siéntate con los pies apoyados.
- Gira el tronco hacia un lado, llevando el brazo contrario hacia el respaldo si te ayuda.
- Mantén la respiración y vuelve al centro.
- Repite al otro lado.
Cadera y glúteos: combate el “enganche” de estar sentado
5) Estiramiento de glúteo tipo “figura 4”
- Siéntate o échate boca arriba.
- Coloca un tobillo sobre la rodilla contraria formando una “figura 4”.
- Estira suavemente la pierna para sentir el tirón en el glúteo.
- Mantén y cambia de lado.
6) Flexor de cadera (estocada baja)
- Ponte en una postura de estocada baja con una pierna delante.
- Inclina ligeramente la pelvis hacia adelante (sin arquear la espalda) para sentir el estiramiento en la parte frontal de la cadera.
- Mantén y cambia de pierna.
Piernas: recupera la movilidad de forma segura
7) Isquiotibiales con apoyo
- Siéntate en el borde de una silla o al borde de una superficie estable.
- Estira una pierna hacia delante con el pie apoyado.
- Inclínate hacia adelante manteniendo la espalda larga (sin “hundirte”).
- Debes sentir el tirón detrás del muslo.
- Cambia de lado.
8) Gemelos contra la pared
- Apoya las manos en la pared.
- Da un paso atrás con una pierna y mantén el talón apoyado.
- Inclínate hacia la pared hasta notar el estiramiento en el gemelo.
- Repite con la otra pierna.
Un consejo sencillo que marca la diferencia
Introduce micro-pausas: cada cierto tiempo levántate, camina unos pasos y reajusta la postura. Cambiar de posición reduce la carga continua sobre la espalda y la cadera; combinado con esta rutina, suele notarse mayor comodidad en pocas semanas.
Señales de que vas bien
- Notas más soltura y menos tirantez.
- Respiras con facilidad durante el estiramiento.
- La molestia es leve y progresa de forma gradual.
Convierte esta rutina en un hábito breve: pocos ejercicios, bien hechos y con regularidad. Tu cuerpo lo agradecerá cuando la rutina diaria vuelva a exigir más constancia.








