El Ejecutivo sostiene que el mensaje no se elevó a la cadena de mando ni se consideró una alerta real de entrada masiva.
Lee tambien: Los papeles del 30-J: el aviso llegó a la Delegación del Gobierno 22 horas antes del colapso
El Gobierno de España ha minimizado el alcance del mensaje de WhatsApp enviado por un agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) al jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta. En dicha comunicación se advertía de la existencia de varios grupos en la red social Facebook, que sumaban unos 180.000 miembros, organizándose para un eventual salto fronterizo. Fuentes de La Moncloa aseguran que el contenido de ese texto ni siquiera llegó a trasladarse al delegado del Gobierno por carecer del nivel de urgencia o rigor requerido.
Desde el Ejecutivo subrayan que el agente del servicio secreto tampoco formalizó la advertencia a través de un informe interno ni elevó la comunicación a sus superiores jerárquicos. Por ello, interpretan que se trató de un seguimiento rutinario de movimientos en redes sociales de los muchos que se realizan habitualmente, y no de un aviso formal de la crisis migratoria que se desencadenó posteriormente con la entrada de miles de personas.
Lee tambien: Un testigo en ‘Código 10’ señala a la inteligencia marroquí tras coordinar el asalto masivo a Ceuta por WhatsApp
«No hubo comunicación formal ni elevación a la cadena de mando»
Fuentes gubernamentales inciden en la falta de solemnidad del canal utilizado para descartar que existiera una alerta formal antes de los acontecimientos. «En ningún momento el CNI envió una comunicación formal a su cadena de mando ni a miembro alguno del Ejecutivo. Tampoco hubo llamadas telefónicas ni peticiones de reuniones presenciales. Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no lo comunica por mensajería instantánea, lo eleva», señalan desde La Moncloa.
Asimismo, el Gobierno argumenta que, de haber existido un riesgo real y contrastado por la inteligencia española, la información habría escalado de inmediato hasta la ministra de Defensa y el propio presidente del Gobierno para activar los protocolos de contingencia. Al no producirse dicha elevación formal, La Moncloa reitera que el mensaje no fue considerado un aviso de gravedad ni indicativo de lo que terminó ocurriendo en la ciudad autónoma.








