El presidente de la Ciudad lamenta la imagen proyectada por los responsables públicos al cuestionar los informes del CNI y justifica la personación de Ceuta en la causa judicial para depurar responsabilidades políticas y penales.
La crisis desencadenada en la Delegación del Gobierno tras la desclasificación de los informes del CNI sobre la crisis fronteriza —que se ha cobrado la dimisión del jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz— ha provocado una contundente reacción por parte del presidente de Ceuta, Juan Vivas. El líder del Ejecutivo autonómico ha calificado de espectáculo bochornoso la dinámica de «sálvase quien pueda» desatada entre el delegado del Gobierno, García Triano, y su dimitido colaborador, al tiempo que ha defendido que la verdad terminará imponiéndose en la Audiencia Nacional.
Lee tambien: Vivas revela que Moncloa le pidió «que no llamara más» tras advertir repetidamente de la crisis migratoria
La salida de Sanz de la oficina de la Delegación dejó al descubierto brechas en la versión oficial tras dejar constancia por escrito de que el delegado conocía las advertencias trasladadas por un agente de la inteligencia española sobre la situación límite en la frontera.
Un cuestionamiento peligroso para la imagen de España
Juan Vivas ha expresado su estupefacción ante el hecho de que responsables institucionales pongan en entredicho las informaciones y la labor de los servicios de inteligencia del Estado.
Lee tambien: Marruecos se ofrece a readmitir a los migrantes de Ceuta y arremete contra la clase política española
- Falta de rigor institucional: Vivas subrayó que «jamás cuestionaría los informes que pudiera hacer un organismo del prestigio del CNI, aunque vengan en sobre lacrado o por cualquier vía», advirtiendo de que el cuestionamiento de las fuerzas de seguridad proyecta una pésima imagen exterior del país.
- Derivación de responsabilidades hacia Madrid: El presidente recriminó al delegado del Gobierno que intente exonerarse alegando que trasladó todas las alarmas a sus superiores en el Ministerio del Interior. Vivas recordó que, en esas mismas fechas de tensión, la respuesta recibida desde Moncloa e Interior hacia la Ciudad era que «no pasa nada, esto es una tormenta de verano, está todo controlado».
- Poco creíble desconocimiento: Resulta inverosímil para el presidente autonómico que Triano ignorara las comunicaciones de su mano derecha con el CNI. «Si es así, algo falla cuando nadie sabe calibrar la importancia de las cosas que tiene entre manos», sentenció.
La causa judicial como vía de transparencia
Ante lo que considera la crisis institucional «más grave que ha ocurrido en la historia contemporánea de Ceuta», la Ciudad ha decidido tomar parte activa en las investigaciones judiciales.
«Estamos en la UCI. Ceuta no merece que dos personas de estrecha confianza anden en un «sálvase quien pueda» diciendo yo no me enteré o a mí no me dijeron. Nos hemos personado en la Audiencia Nacional porque allí todo el mundo tendrá que ir como testigo o imputado a decir la verdad.» — Juan Vivas, presidente de Ceuta.
Vivas aclaró que las responsabilidades políticas no deben agotarse en la figura del delegado del Gobierno, dado que este tampoco contaba con la capacidad de actuación suficiente para contener la gravedad de la invasión sin el respaldo del Ejecutivo central. Para el titular del Gobierno ceutí, la única vía para construir el futuro de la ciudad pasa por depurar responsabilidades y «sacar lecciones» a través de la vía política o la judicial.








