La ejecutiva del partido de Puigdemont ratifica por unanimidad su ‘no’ a las medidas del Ejecutivo en el Congreso, abriendo la puerta al fin de la legislatura. Fuentes de Moncloa reconocen tras el fracaso parlamentario: «Ya no descartamos nada».
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Madrid | La viabilidad de la legislatura atraviesa su momento más crítico. La negativa firme y unánime de la ejecutiva de Junts a convalidar los dos decretos ley sobre vivienda presentados por el Gobierno ha dinamitado los planes de Pedro Sánchez de agotar el mandato hasta 2027. Fuentes del propio Ejecutivo admiten abiertamente a OKDIARIO un giro radical en las previsiones tras el rechazo de los independentistas catalanes: «Ya no descartamos nada», reconocen respecto a la posibilidad de convocar elecciones anticipadas.
La decisión adoptada por la dirección de Junts, en una reunión telemática de urgencia convocada por su secretario general, Jordi Turull, deja al Ejecutivo sin margen parlamentario. La alianza del bloque de la oposición formado por PP, Vox, UPN y Coalición Canaria (172 escaños) junto a los 7 diputados de Junts suma una mayoría absoluta de 179 votos en contra, frente a los 171 que reúne el bloque gubernamental.
Exigencia de retirada y críticas a la política de vivienda
La formación de Carles Puigdemont exige a Moncloa la retirada inmediata de los textos actuales y la redacción de una propuesta completamente nueva como condición indispensable para reconsiderar su postura. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha defendido el rechazo al asegurar que el partido no tiene «miedo» a las consecuencias políticas con tal de defender los intereses de las familias catalanas.
Desde la formación independentista reprochan al Ejecutivo haber ignorado sus propuestas técnicas y califican las medidas de «parche» ideológico. Entre sus principales discrepancias, Junts denuncia que los decretos penalizan a los propietarios al no incluir incentivos fiscales para ellos, dejan vía libre a las compras por parte de fondos de inversión y priman al inquilino sobre los herederos directos en caso de sucesión. Asimismo, critican la división de la norma en dos decretos como un «numerito» destinado a esconder las discrepancias internas entre el PSOE y Sumar.
El naufragio de una de las iniciativas estrella del bloque social deja al Gobierno en una posición de extrema debilidad parlamentaria y sitúa el horizonte de unos nuevos comicios generales como una opción real sobre la mesa de Moncloa.








