El tenis profesional dará un paso decisivo hacia la paridad económica en su estructura de torneos. La WTA ha alcanzado un acuerdo para que, por primera vez en la historia del circuito femenino, se igualen de forma completa los premios económicos otorgados en todos los torneos combinados pertenecientes a la categoría WTA 1000. La aplicación de esta equiparación salarial entre mujeres y hombres entrará en vigor de forma oficial a partir de la temporada 2027, garantizando que las tenistas reciban las mismas cuantías financieras que los participantes del circuito masculino en estas citas del calendario.
Roma, Canadá y Cincinnati se suman a la paridad económica en la categoría 1000
El consenso alcanzado supone un cambio estructural para las jugadoras del circuito profesional, que obtendrán un beneficio económico adicional derivado de sus resultados deportivos sobre la pista. Hasta la fecha, la igualdad en la dotación económica de los premios ya se encontraba implementada en los torneos de Indian Wells, Madrid, Pekín y Miami. Con la entrada en vigor de la nueva normativa en 2027, las citas de Roma, Canadá y Cincinnati igualarán de forma definitiva sus bolsas de premios, completando así la totalidad del mapa de torneos combinados de esta categoría.
Desde la organización del circuito femenino se ha precisado que el marco establecido para el año 2028 se mantiene abierto a posibles ajustes o modificaciones, los cuales se determinarán en función de los resultados que depare la implantación de la medida. En paralelo al reparto oficial de los torneos, los ingresos y beneficios extra procedentes de acuerdos con patrocinadores continuarán dependiendo de la gestión individual de cada deportista.
Reducción del calendario oficial y creación de un fondo de inversión
La equiparación de los premios económicos irá acompañada de una reestructuración de las exigencias del calendario deportivo con el objetivo de ofrecer un descanso a las tenistas del circuito. A partir de 2027, el número de torneos de categoría 500 que las jugadoras situadas en el ‘top 50’ del ranking mundial están obligadas a disputar anualmente se reducirá de seis a cuatro. Con esta modificación, el compromiso base fijado para las tenistas de la élite quedará establecido en 14 torneos de la WTA, a los que se suman los cuatro certámenes del Grand Slam disputados cada temporada.
Asimismo, la WTA ha anunciado la puesta en marcha de una nueva herramienta de soporte financiero denominada Tournament Investment Fund (Fondo de Inversión para Torneos). Este instrumento se ha diseñado con la finalidad de brindar apoyo económico a determinados mercados del circuito, si bien el organismo no ha hecho público por el momento el importe total de los recursos con los que estará dotado dicho fondo.
La presidenta de la WTA, Valerie Camillo, ha valorado el alcance de las medidas aprobadas en el marco del circuito profesional: «Hemos escuchado las opiniones de las jugadoras sobre las exigencias del calendario y hemos respondido con una reducción significativa de los compromisos. Lograr la igualdad en los premios en metálico en todos los torneos WTA 1000 es un hito importante para el tenis».








