Grupos de encapuchados quemaron contenedores y lanzaron adoquines y pirotecnia contra los Mossos d’Esquadra tras una marcha que reunió a decenas de miles de personas en el centro de la capital catalana.
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BARCELONA. — La multitudinaria manifestación convocada en el centro de Barcelona por la crisis de la vivienda derivó al término de su recorrido en graves altercados nocturnos. Grupos de jóvenes alborotadores, en su mayoría con el rostro cubierto con pasamontañas, levantaron barricadas, incendiaron mobiliario urbano y lanzaron objetos contundentes contra las fuerzas de seguridad, lo que desencadenó varias cargas de la policía autonómica y la detención de varios manifestantes.
La movilización, que reunió a unas 20.000 personas según datos de la Guardia Urbana y a 120.000 según los organizadores, partió pasadas las 20:00 horas desde la plaza Urquinaona. La marcha transcurrió con normalidad hasta su llegada a la confluencia entre el Paseo de Gracia y la Gran Vía, donde fue oficialmente desconvocada sobre las 21:30 horas.
Barricadas de fuego y lanzamiento de pirotecnia
Pese a los avisos emitidos por megafonía por los Mossos d’Esquadra para que los asistentes despejaran la zona, cientos de manifestantes permanecieron en las inmediaciones. En ese momento, piquetes violentos comenzaron a cruzar vallas, bicicletas y contenedores para formar barricadas en vías anexas como la calle Casp.
Los alborotadores prendieron fuego a decenas de contenedores de basura y cartones —provocando daños en vehículos estacionados cerca— y arrojaron cohetes, botellas de vidrio, adoquines, ladrillos y mobiliario de terrazas contra la línea de furgones policiales. Ante la violencia del ataque, los Mossos intervinieron pasadas las 22:15 horas desplegando cargas para dispersar a los alborotadores, que posteriormente se reagruparon en los alrededores de la Plaza de Cataluña. Varias dotaciones de los Bomberos de Barcelona acudieron de urgencia para extinguir las llamas.
Clima de alta tensión preelectoral
La marcha en Barcelona —que debió celebrarse inicialmente el pasado sábado pero fue pospuesta debido a las intensas precipitaciones registrado en la región— ha tenido lugar en un momento de máxima efervescencia política. La protesta coincidió en la misma jornada con el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre tras el fracaso parlamentario para aprobar los decretos estatales sobre vivienda.
En paralelo a los disturbios registrados en las calles adyacentes, varias decenas de personas mantienen instalada una acampada con tiendas en el centro de la propia plaza de Cataluña como medida de protesta permanente.








