El asentamiento por la vivienda alcanza las 28 noches de permanencia en el Kilómetro Cero, derivando en una estructura más hermética tras la acogida de personas sin hogar y la marcha de colectivos originarios hacia la preparación de la huelga del 11-N.
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La denominada Acampada por la Vivienda de la Puerta del Sol se encuentra a punto de igualar este sábado las 28 noches de estancia continuada que registraron los activistas del Movimiento 15-M en el año 2011. La movilización en el centro de la capital alcanza este hito temporal en medio de una profunda transformación organizativa y de un evidente hermetismo, caracterizado por el despliegue de lonas perimetrales sobre las tiendas de campaña orientadas a combatir el frío, la lluvia y resolver episodios de conflicto derivado del cambio de perfil de los acampados.
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Las primeras instalaciones del campamento se fijaron la noche del 26 de septiembre como respuesta al desahucio de una vecina en Madrid y tras una convocatoria promovida por el Sindicato de Inquilinas de Madrid. Durante los primeros días de protesta, la acción llegó a albergar cerca de un millar de tiendas y hasta 4.000 personas, agitando el debate político e impulsando iniciativas legislativas como el bautizado ‘decreto Maricarmen’ en el Consejo de Ministros, cuya posterior caída en el Congreso derivó en la convocatoria de la huelga general por la vivienda para el próximo 11 de noviembre y en la previa disolución de las Cortes para las elecciones generales del 29-N.
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Reorganización interna, perfiles sociales y choque de valoraciones
Tras el repliegue del Sindicato de Inquilinas el pasado 2 de octubre para centrarse en los barrios y en la logística de la huelga general, el espacio de Sol quedó bajo el funcionamiento de una «organización cívica» estructurada en comisiones, divisiones por barrios y asambleas semanales. Con el avance de las semanas, la marcha paulatina del contingente juvenil inicial ha dado paso a la integración de personas en situación de sinhogarismo, indigencia y migrantes sin techo que pernoctan en el meollo del campamento. Para gestionar la convivencia, la organización ha apoyado a estos «nuevos inquilinos» con profesionales de la psicología y les ha asignado labores de mantenimiento, limpieza y seguridad.
La situación del asentamiento ha generado encontradas valoraciones institucionales y policiales. Mientras el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reclamado un censo al señalar un predominio de tiendas vacías —propuesta tildada de «ilegal» por los portavoces de la acampada—, desde el sindicato policial Jupol se califica el campamento como un «atrezzo» ocupado mayoritariamente por personas sin hogar y sectores radicales, criticando las directrices de la Delegación del Gobierno de no intervenir ni realizar identificaciones en el interior del recinto. Por su parte, la organización de la acampada desmiente categóricamente la presencia de elementos violentos o terroristas, reivindicando que su presencia está asumiendo una labor de atención social y manutención diaria hacia los sectores más vulnerables del centro madrileño.
El debate sobre la desacampada y las alternativas de futuro
En el seno de las comisiones organizadoras, el cansancio acumulado tras semanas de inclemencias meteorológicas y tensiones externas —incluyendo conatos de agresión por parte de grupos de extrema derecha— ha reabierto el debate sobre los plazos para levantar el campamento. Entre las opciones planteadas en la asamblea figura la posibilidad de mantener las tiendas hasta la jornada de huelga del 11-N, prolongar la estancia hasta la cita electoral del 29-N o gestionar una desacampada de forma ordenada a través de un acto social y simbólico de cierre.
Analistas sociológicos coinciden en la dificultad de sostener indefinidamente una movilización de estas características en el espacio público. Asimismo, la organización tampoco descarta que, al igual que sucediera en la fase final del 15-M, la infraestructura de tiendas sea cedida de manera progresiva a las personas sin hogar que actualmente ocupan el centro de la Puerta del Sol.











