Cientos de personas continúan acampadas en la Puerta del Sol de Madrid este domingo 18 de octubre, a pesar de la lluvia y el conflicto con la Comunidad de Madrid, que ha solicitado el desalojo de las tiendas instaladas en el kilómetro cero. La acampada, que cumple tres semanas desde su inicio, busca reclamar soluciones a la crisis de la vivienda tras el desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen, una mujer de 87 años.
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La protesta comenzó la noche del 26 de septiembre, después de una manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid en respuesta al desahucio de Maricarmen, ejecutado tres días antes. La mujer fue escoltada por la policía de su vivienda en camilla y trasladada al hospital Gregorio Marañón, donde falleció el 7 de octubre tras dos semanas de ingreso.
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Reivindicaciones de los acampados
Los manifestantes reclaman al Gobierno la aprobación de medidas urgentes para frenar los desahucios y facilitar el acceso a una vivienda asequible. Entre las medidas solicitadas se incluyen la renovación de los contratos de alquiler y la suspensión de los desalojos cuando las personas vulnerables no tengan una alternativa habitacional.
El caso de Maricarmen se ha convertido en un símbolo de las dificultades de acceso a la vivienda, desencadenando movilizaciones en varias ciudades españolas. A pesar de las lluvias y la bajada de temperaturas previstas para los próximos días, los acampados permanecen en el kilómetro cero, aunque el Sindicato de Inquilinas dejó de participar activamente desde el pasado 2 de octubre.
Conflicto con la Comunidad de Madrid
La presencia de las tiendas de campaña en la Puerta del Sol ha generado un enfrentamiento con el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que considera la acampada ilegal y ha solicitado su desalojo a la Delegación del Gobierno, además de recurrir a la vía judicial. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha denunciado problemas de seguridad, daños al patrimonio y dificultades para los comerciantes de la zona.
El conflicto se intensificó el pasado viernes cuando la Comunidad ordenó cerrar la estación de Metro de Sol para realizar trabajos de limpieza debido a las presuntas condiciones de insalubridad derivadas de la acampada. La estación reabrió el sábado por la noche, después de que Metro informara de que las mediciones realizadas confirmaban las condiciones necesarias de seguridad y salud.












