Nueva jornada de presión migratoria en la ciudad autónoma. Al menos 25 migrantes de origen subsahariano han logrado entrar de forma irregular en Ceuta tras saltar el doble vallado fronterizo que separa España de Marruecos. El grupo aprovechó las condiciones meteorológicas adversas y los daños estructurales causados por los recientes temporales para evitar ser detectados por los sistemas de vigilancia.
Un salto favorecido por el temporal y los puntos ciegos
Según han confirmado fuentes policiales, la entrada se produjo de forma dispersa a lo largo de los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo. Los migrantes supieron aprovechar varios factores clave:
• Daños por borrascas: Las últimas borrascas que han azotado la zona, como Kristin, han provocado deterioros en algunos tramos de la valla, facilitando el escalo.
• Falta de visibilidad: Las intensas lluvias de los últimos días, que han mantenido a Ceuta en alerta amarilla, dificultaron la visión de las cámaras de seguridad térmica y dificultaron el despliegue preventivo de las unidades de la Guardia Civil.
• Entradas escalonadas: El acceso se realizó por distintos puntos del vallado terrestre, lo que permitió que el grupo no fuera interceptado de inmediato por los agentes que custodian la frontera.
Perfil y estado de salud de los recién llegados
De los 25 inmigrantes que han logrado alcanzar territorio español, se ha confirmado la procedencia de la mayoría de ellos:
• 15 personas procedentes de Guinea.
• 5 personas procedentes de Sudán.
A pesar de la dureza del salto y las condiciones del clima, los servicios de emergencia han confirmado que todos se encuentran en buenas condiciones de salud. Una vez en suelo ceutí, el grupo se dirigió por su propio pie hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde se han iniciado los protocolos habituales de identificación y atención humanitaria.















