La relación entre el Gobierno y el Partido Popular en materia de política internacional se mantiene prácticamente inexistente en lo que va de legislatura. Ni Venezuela, ni Donald Trump, ni Irak, Gibraltar o el Magreb han generado interlocución significativa entre ambas partes, según denunció este lunes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante su intervención en Los Desayunos del Ateneo en Madrid.
Albares aseguró que ni él ni ningún miembro del equipo de la oposición han mantenido llamadas, reuniones o contactos informales en estos años, pese a que ambas partes cuentan con experiencia diplomática y teléfonos de contacto. Según fuentes del Ministerio de Exteriores, el motivo de esta desconexión es que conversaciones privadas con el PP han sido filtradas en el pasado, lo que ha generado desconfianza y ha convertido asuntos tradicionalmente de Estado en motivo de confrontación política.
El ministro lamentó especialmente que el PP no haya respondido a invitaciones para reuniones ni en el Parlamento ni en el Senado, y calificó la comunicación con el partido de Feijóo como “cero” en materia internacional, incluso en contextos recientes como la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela o la liberación de presos políticos españoles en el país latinoamericano.
Albares subrayó que ha hablado con todos los partidos del arco parlamentario, excepto con el PP y, de manera más previsible, con Vox. Además, confirmó que ha mantenido contacto con autoridades como el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, sobre asuntos de Gibraltar, y con representantes estadounidenses sobre la situación venezolana y los intereses de empresas españolas.
En su intervención, el ministro defendió la labor de mediación discreta del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela, destacando que sus actividades deben ser respetadas al igual que las de cualquier expresidente, y rechazó las acusaciones no demostradas que, a su juicio, persisten por parte del PP y Vox. Albares reafirmó la posición del Gobierno español en Venezuela como coherente, firme en la defensa de los derechos humanos y no equidistante entre el régimen de Maduro y la oposición exiliada.
















