El escenario energético en Venezuela está próximos a experimentar un cambio significativo, según las declaraciones recientes del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright. En un encuentro con el presidente Donald Trump, se reveló la intención de grandes compañías petroleras como Chevron, Shell, Repsol y ENI de «elevar de inmediato» sus inversiones en el país sudamericano.
Wright comentó a Fox News que estas empresas, reconocidas como algunas de las más poderosas en el sector del petróleo a nivel global, han manifestado su compromiso de aumentar la inversión y producción en Venezuela. Esta declaración se da en un momento crítico, después de una reunión en la Casa Blanca en la que Trump hizo hincapié en la necesidad de revitalizar la infraestructura petrolera del país.
El mandatario estadounidense reiteró que se destinará un capital de «al menos 100.000 millones de dólares» para este propósito, resguardando así el dinero del Gobierno y centrándose en fondos que provienen del sector privado. Este plan de inversión busca revertir el descenso de la producción de petróleo en Venezuela, que históricamente ha tenido las mayores reservas del mundo.
A pesar de los optimistas anuncios de las petroleras, persiste el escepticismo entre analistas acerca de la real capacidad de inversión en el país. Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, confirmó el interés de su empresa en invertir fuertemente en Venezuela, pero la opinión opuesta de Darren Woods, director de Exxon, quien destacó que el país actualmente es «ininvertible», plantea dudas sobre el clima de negocios en el área.
Wright, en defensa de las perspectivas de inversión, resaltó que la opinión de Exxon es una de las pocas que se presenta con tal pesimismo. Aseguró que existen al menos «una docena» de compañías dispuestas a regresar a Venezuela, transmitiendo así un mensaje de confianza en el potencial del país a pesar de los desafíos actuales.
Entre estas empresas, al menos cinco ya están operando en el país, y hay expectativa de que sigan incrementando su producción. El secretario resaltó la rapidez con la cual estas inversiones podrían lograrse, generando un cambio sustancial en la trayectoria de producción petrolera de Venezuela.
Sin embargo, las reservas de petróleo de Venezuela se encuentran en una situación crítica, con una obsolescencia de infraestructura que dificulta su explotación. La incertidumbre política también plantea un obstáculo significativo, dado que la administración de Delcy Rodríguez, quien fue parte del gobierno de Nicolás Maduro, sigue estando al mando.
La actual crisis de producción, que representa solo el 1% de la producción global a pesar de tener el 17% de las reservas mundiales, es un reflejo de los problemas estructurales que enfrenta Venezuela. Trump también ha tomado medidas para proteger los ingresos por la venta de petróleo venezolano mediante la declaración de una «emergencia nacional», evitando que acreedores reclamen dichos fondos por deudas externas.


















