El ganador del ‘reality’ de Telecinco carga contra la actitud de sus excompañeros y denuncia la presión y los insultos que sufrió durante su convivencia en la casa.
La resaca de GH Dúo sigue dando titulares. Este viernes, el ganador del concurso, Carlos Lozano, se sentó en el plató de De Viernes para ofrecer una visión descarnada de su paso por el programa. Lejos de celebrar su victoria con tono conciliador, Lozano se mostró tajante al recordar la «infame» gestión de la convivencia que, a su juicio, llevaron a cabo sus compañeros en las instalaciones de Tres Cantos.
Un aislamiento marcado por las acusaciones
Durante la entrevista, Lozano rememoró cómo su paso por el reality estuvo marcado por el aislamiento y la confrontación directa. El presentador confesó que uno de los puntos más difíciles fue observar el estado de nervios y fragilidad de Cristina Piaget, a quien defendió frente a la presión ejercida por el resto de participantes. «Me cabreé y los mandé a la mierda. Los llamé salvajes y me eché a la casa encima», confesó sin tapujos, recordando que aquella reacción le supuso quedar señalado por la mayoría de los concursantes.
Lozano denunció una campaña de desprestigio que, según afirma, continúa fuera de la casa. El ganador hizo referencia a episodios concretos, como los insultos recibidos por parte de Sandra Barrios, quien llegó a tacharlo de «viejo verde» antes de retractarse posteriormente. «Me parece tan infame que alguien pueda usar una cosa así para echarte de la casa y echar porquería sobre ti», subrayó, visiblemente afectado por el peso de tales acusaciones.
Crítica a la falta de educación del grupo
El ganador no escatimó en críticas hacia el sector más joven del elenco, a quienes acusó de falta de escrúpulos y de educación. «Siguen todavía en guerra. Yo les deseo lo mejor; a ver si cambian un poco y son un poco más educados», sentenció Lozano, quien asegura que, para sus rivales, los conflictos y los insultos carecían de impacto emocional. «No se ponen ni colorados. No están sufriendo por mis palabras; les da exactamente igual».
La entrevista sirvió también para poner de relieve el contraste entre el apoyo que recibió de figuras como Carmen Borrego, Belén Rodríguez y Cristina Piaget y la hostilidad del resto de la casa. Tras meses de encierro y polémicas, Lozano se mantiene firme en su postura, distanciándose definitivamente de unos compañeros con los que, a tenor de sus palabras, no parece haber posibilidad de reconciliación.


















