El invierno de 2026 no da tregua. Mientras la península aún intenta recuperarse de los estragos causados por la borrasca Francis, que este miércoles ha dejado temperaturas extremas de hasta -14 grados en Guadalajara, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya ha dado la voz de alarma por la llegada de Goretti. Este nuevo sistema, bautizado por el servicio meteorológico francés, se desarrollará entre el jueves y el viernes bajo un proceso de ciclogénesis explosiva.
El adiós gélido de Francis
La borrasca Francis se despide dejando una estampa de rigor invernal absoluto. Hasta 14 comunidades autónomas han permanecido en alerta este miércoles por una combinación de heladas severas, nieve en cotas bajas y un temporal marítimo violento. El punto crítico se ha localizado en las Parameras de Molina (Guadalajara), donde el mercurio ha caído a niveles de peligro extraordinario. Además, el viento ha soplado con rachas huracanadas en Canarias y el nordeste, complicando la situación en los archipiélagos y el litoral mediterráneo.
Goretti y la caída brusca de la presión
La gran amenaza ahora es la borrasca Goretti. Su formación será inusualmente rápida: una ciclogénesis explosiva que implica una caída drástica de la presión atmosférica en muy pocas horas. Aunque el núcleo más duro del temporal golpeará el Atlántico norte y la costa francesa, España sentirá sus efectos de forma notable a partir de mañana:
- Viento: Será el factor más peligroso, con rachas muy fuertes en Galicia, el Cantábrico y sistemas montañosos del norte.
- Temporal marítimo: Se espera un empeoramiento súbito del estado de la mar en toda la cornisa cantábrica.
- Alivio térmico temporal: El jueves las temperaturas mínimas subirán, dando un respiro frente a las heladas extremas de hoy, aunque el ambiente seguirá siendo plenamente invernal.
Viernes: Lluvias generales y desplome de la cota de nieve
El frente asociado a Goretti atravesará la península el viernes, dejando cielos cubiertos y precipitaciones generalizadas. Las lluvias serán especialmente persistentes en el norte y noroeste, afectando con fuerza al Pirineo occidental.
Lo más llamativo será la evolución de la nieve. Aunque el viernes comenzará con una cota alta, en torno a los 1.500 metros, la entrada de aire frío posterior al frente provocará un desplome radical de la misma, situándose al final del día cerca de los 500 metros en la mitad norte peninsular. Esto podría complicar de nuevo la circulación en la red secundaria de carreteras de cara al fin de semana.


















