Gonzalo Sanz acude como testigo tras dimitir de su cargo y sostener que trasladó a sus superiores los avisos sobre la convocatoria en redes para asaltar la frontera el 30 de julio.
MADRID.— Gonzalo Sanz, exjefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, ha comparecido este jueves en calidad de testigo ante la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, dentro del procedimiento abierto para esclarecer las responsabilidades institucionales en la crisis migratoria registrada a finales de julio. La citación del ex alto cargo suscita una elevada expectación judicial al producirse tras su dimisión y después de que confirmara haber trasladado a la línea de mando la alerta que le transmitió un agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) 24 horas antes de los acontecimientos.
Sanz llega al juzgado madrileño tras la reciente dimisión de su inmediato superior, Miguel Ángel Pérez Triano, quien dimitió este lunes como delegado del Gobierno en Ceuta y renunció a la secretaría general del PSOE local, abriendo paso a la designación de David de la Encina.
Los mensajes de WhatsApp del 29 de julio
El eje del interrogatorio gira en torno a la conversación mantenida mediante la aplicación WhatsApp el 29 de julio a las 13:52 horas. En ese intercambio, un enlace del CNI comunicó formalmente a Sanz que se detectaban movimientos masivos en redes sociales para coordinar un asalto a la valla y por vía marítima al día siguiente a las 20:00 horas, aprovechando la coincidencia con la Fiesta del Trono marroquí y la previsible relajación de los despliegues de seguridad al otro lado de la frontera.
En comunicaciones posteriores, los servicios de inteligencia precisaron la existencia de dos grupos organizados en plataformas digitales con una masa acumulada de 180.000 seguidores, advirtiendo del elevado impacto de la convocatoria. Sanz defiende que tras responder informalmente para plasmar la gravedad de la situación, elevó de inmediato la información a los responsables de la Delegación.
Avance de las diligencias sobre la crisis fronteriza
La declaración de Sanz se suma a la del jefe de la Policía Local de Ceuta y a la del presidente autonómico, Juan Vivas, quien situó en Moncloa el conocimiento previo de los riesgos tras detallar hasta diez intentos de llamada desatendidos por la Presidencia del Gobierno.
La jueza Tardón estrecha así la investigación sobre la cadena de mando para dirimir si la falta de refuerzos preventivos constituye una conducta delictiva ante lo que la magistrada califica en sus autos como un «ataque grave a la integridad territorial de España». Asimismo, la Audiencia Nacional se alista para asumir la causa paralela dirigida contra el ya exdelegado Miguel Ángel Pérez Triano una vez quede formalmente inhibida por el juzgado de origen.




