El presidente autonómico detalla en la Audiencia Nacional que solicitó formalmente refuerzos policiales preventivos ante el colapso del sistema de menores, pero el Ejecutivo central derivó las alertas a la Delegación del Gobierno.
MADRID.— El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha comparecido este miércoles en calidad de testigo ante la magistrada María Tardón en la Audiencia Nacional, en el marco de la investigación sobre las actuaciones previas, concomitantes y posteriores a la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio. A la salida del juzgado, donde la administración ceutí está personada como acusación particular, Vivas ha confirmado haber trasladado «en detalle» los avisos ignorados por el Gobierno central antes del estallido de la crisis.
El líder del Ejecutivo autonómico reveló que, en las jornadas previas a los sucesos, solicitó de manera formal a la Administración General del Estado la adopción urgente de tres medidas de contención: la declaración de la emergencia nacional, la constitución de un mando único y un refuerzo significativo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Ninguna de las tres peticiones principales fue atendida a tiempo por el Gobierno central.
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Un alud de llegadas que activó las alarmas locales
Vivas argumentó ante la jueza que, aun sin tener acceso a los informes de los servicios de inteligencia del Estado como el CNI, los datos epidemiológicos, asistenciales y de seguridad disponibles en la ciudad ya exigían una intervención preventiva inmediata. En apenas diez días, Ceuta había encajado la llegada de 1.500 personas y la cifra de menores no acompañados bajo custodia de la Ciudad se había disparado de 180 a 800.
«Esto era una llamada de alerta clara que invitaba a tomar medidas preventivas. La emergencia nacional no se decretó, el mando único tampoco se estableció y, si bien pudo haber algún refuerzo policial, no fue significativo, como quedó en evidencia cuando ocurrió la invasión», aseveró el presidente ceutí ante los medios.
Diez llamadas a Sánchez con respuesta de desvío
Durante su reconstrucción de los hechos ocurridos entre el 27 y el 29 de julio, el presidente ceutí detalló que se realizaron diez intentos de contacto mediante llamadas y mensajes directos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De ese total, la Ciudad Autónoma solo obtuvo tres respuestas a través del jefe de Gabinete de la Presidencia.
En los dos primeros contactos se excusó la demora argumentando que la situación se abordaba desde el ámbito puramente migratorio. Sin embargo, en la tercera respuesta, Moncloa comunicó formalmente a Vivas que la Presidencia cerraba esa vía de contacto y que cualquier comunicación futura debía encauzarse exclusivamente a través del delegado del Gobierno en Ceuta.
Vivas concluyó su intervención subrayando que lo acontecido en la ciudad autónoma representa «el asunto más grave para la seguridad nacional de España en los últimos 50 años» y confió en que la instrucción de la Audiencia Nacional sirva para clarificar las responsabilidades institucionales de una crisis cuyos efectos continúan condicionando a la población ceutí.








