La operación, coordinada por los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y autoridades de otros países, ha permitido intervenir un arsenal de armas de fuego y una gran cantidad de sustancias estupefacientes.
Un macrooperativo policial de alcance internacional ha logrado desmantelar una de las estructuras criminales más activas asentadas en Cataluña. La intervención se ha saldado con la detención de 21 personas y la incautación de un importante arsenal que incluye armas de fuego y más de 600 kilogramos de droga, según han confirmado fuentes policiales.
Un despliegue coordinado
La investigación, que se ha prolongado durante meses, ha contado con la colaboración de los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y cuerpos policiales de otros países europeos. El objetivo era una organización dedicada presuntamente al tráfico de estupefacientes a gran escala y a la tenencia ilícita de armas, operando desde diversos puntos del territorio catalán para distribuir mercancía por todo el continente.
Resultados de los registros
Durante la fase de explotación de la operación, los agentes realizaron numerosas entradas y registros en domicilios y locales vinculados a la red, donde hallaron:
- Sustancias estupefacientes: Un total de 600 kilos de droga (principalmente hachís y marihuana) listos para su distribución.
- Arsenal de armas: Se intervinieron armas de fuego de distinto calibre, lo que evidencia la peligrosidad de la organización.
- Material logístico: Dinero en efectivo, dispositivos de comunicación encriptados y vehículos de alta gama utilizados para el transporte de la droga.
Impacto en el crimen organizado
Los 21 detenidos están acusados de delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas. Con esta operación, las autoridades consideran descabezada una de las rutas de suministro más importantes que conectaba el sur de Europa con los mercados del norte, reafirmando la presión policial sobre las mafias que utilizan Cataluña como base de operaciones logísticas.
















