La ministra de Educación, Milagros Tolón, ha presidido este martes la apertura del curso escolar en Ceuta, una jornada marcada por un fuerte despliegue de medidas de seguridad ante la inquietud social generada en la ciudad autónoma. Un total de 12.870 estudiantes de infantil, primaria, secundaria y bachillerato han regresado a las aulas en una coyuntura excepcional derivada de la llegada masiva de personas desde Marruecos acontecida a finales del pasado mes de julio.
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Para responder a la preocupación de familias y docentes por la presencia de unos 9.000 migrantes que permanecen en la ciudad, el Ministerio de Educación ha dispuesto presencia de seguridad privada en la totalidad de los centros escolares ceutíes, incluidos los concertados. La ministra Tolón ha defendido la idoneidad del dispositivo, subrayando que se trata de una solución acordada con los equipos directivos, sindicatos y asociaciones de madres y padres para garantizar la normalidad y certificar que «los colegios de Ceuta son centros seguros».
Por su parte, las organizaciones sindicales han mostrado su inquietud respecto a la capacidad operativa de los centros. Desde CSIF Ceuta, su portavoz Lola Cuadra ha alertado de que el sistema educativo afronta este arranque «al límite», acusando la falta de personal especializado y el sobrecoste de recursos. Respecto a la eventual escolarización de los 1.500 menores no acompañados bajo tutela de los servicios de protección, la representación sindical ha exigido que no suponga una sobrecarga añadida para unas plantillas que ya lidian con ratios de alumnos elevadas.
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