Idrissa Gueye aboga por rebajar la tensión después de que la CAF declarase campeón al combinado marroquí por el abandono senegalés en la final de Rabat
El capitán de la selección de Senegal, Idrissa Gueye, ha adoptado una postura conciliadora ante el conflicto originado por la resolución de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), que otorgó el título de la Copa África a Marruecos. El centrocampista ha manifestado su disposición a devolver las medallas de campeón al conjunto marroquí, en un intento por aliviar la crisis institucional y deportiva que enfrentan ambas naciones tras la accidentada final disputada en Rabat.
La controversia en el fútbol africano ha alcanzado un punto crítico tras el fallo administrativo del organismo rector. Aunque Senegal logró imponerse en el terreno de juego con un marcador de 1-0, la CAF decidió posteriormente sancionar al equipo por abandonar momentáneamente el campo en señal de protesta por una decisión arbitral. Esta medida supuso la concesión de una victoria administrativa a Marruecos por 3-0, declarando al país anfitrión campeón del torneo.
Una postura de liderazgo ante el conflicto
En este escenario de alta sensibilidad, Gueye ha querido enviar un mensaje de deportividad. El capitán senegalés considera que el gesto de entregar las preseas es un trámite secundario frente a la necesidad de recuperar la calma social y política. «Me comprometo a recoger personalmente las medallas y devolverlas a Marruecos si esto realmente puede aliviar las tensiones», ha sostenido el jugador, asumiendo un rol mediador en uno de los momentos más delicados para su federación.
A pesar de este ofrecimiento, el futbolista no oculta su visión sobre los méritos deportivos logrados durante el campeonato. «Ganamos en el campo. Merecemos ser campeones de África. Todo el mundo vio lo que pasó en la final», afirmó con rotundidad. No obstante, en un ejercicio de autocrítica respecto a la gestión del conflicto, el mediocampista aseguró que él no hubiese apelado la decisión de la federación, marcando una distancia matizada con la estrategia legal de su país.
Disparidad de reacciones y recurso ante el TAS
Mientras la postura del capitán busca el sosiego, la Federación Senegalesa de Fútbol ha manifestado su rechazo total al fallo de la CAF y ya ha interpuesto un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Por su parte, en Marruecos se defiende la aplicación estricta del reglamento tras el abandono del césped por parte de sus rivales.
La fractura también se ha hecho evidente en el seno del vestuario senegalés. Frente a la solemnidad de Gueye, otros integrantes de la selección han reaccionado a través de las redes sociales con burlas dirigidas a los futbolistas marroquíes, evidenciando el profundo malestar de una plantilla que se siente legítima vencedora de la Copa África pese a la sanción administrativa que hoy sitúa el trofeo en las vitrinas de Marruecos.
















