La doble condición de investigados de los testigos clave paraliza los interrogatorios. Joseba García e Ignacio Díaz Tapia se niegan a responder a la Fiscalía para no perjudicar sus defensas en la otra causa abierta.
MADRID – Lo que debía ser una sesión clave en el Tribunal Supremo se ha convertido en un laberinto jurídico. La sombra de la investigación que dirige la Audiencia Nacional sobre la «trama Koldo» ha irrumpido este martes en la Sala Segunda, provocando un bloqueo sistemático en los interrogatorios de testigos fundamentales.
El «muro» de los investigados
El primero en marcar la pauta fue Ignacio Díaz Tapia, miembro del grupo de confianza de Víctor de Aldama (conocido en los chats de WhatsApp como los “cuatro mosqueteros”). Su estrategia fue tajante: acogido a su derecho, se negó a responder a cualquier pregunta alegando su condición de investigado en la causa paralela de la Audiencia Nacional.
Poco después, Joseba García, hermano de Koldo García, repetía la escena. Pese a la gravedad de las acusaciones vertidas por el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, el testigo mantuvo un silencio casi absoluto frente a las acusaciones, rompiéndolo únicamente para responder a las defensas.
Las claves que el silencio ha intentado ocultar
El fiscal Luzón no ahorró en detalles durante un interrogatorio que, aunque sin respuestas, dejó sobre la mesa los puntos más oscuros de la gestión de Joseba García:
- Rutas del dinero: Se le cuestionó por dos viajes a la República Dominicana destinados, presuntamente, a recoger pagos en efectivo para su hermano a cambio de favores políticos.
- Enchufismo en el sector público: El fiscal preguntó por las gestiones para contratar a Jésica Rodríguez (expareja del exministro Ábalos) en Ineco, una empresa pública donde habría cobrado sin llegar a trabajar.
- Patrimonio injustificado: Luzón fue directo sobre el aumento exponencial de sus ingresos desde 2020: “Tiene usted en sus cuentas sin justificar 224.000 euros”.
Ante cada dardo de la fiscalía, la respuesta fue mecánica: «No le voy a contestar por consejo de mi letrada».
«Un espectáculo»: El hartazgo de las acusaciones
La situación generó una evidente frustración en la sala. Alberto Durán, abogado del Partido Popular en representación de las acusaciones populares, decidió tirar la toalla tras apenas dos preguntas sobre el círculo de Aldama.
“Yo no voy a contribuir a este espectáculo”, sentenció Durán antes de renunciar a seguir interrogando.
Respuestas selectivas
El bloqueo no fue total, pero sí estratégico. Joseba García cambió de actitud cuando llegó el turno de las defensas. Sí aceptó responder a las preguntas de Marino Turiel (abogado de Ábalos) y de su propia representante, Leticia de la Hoz, evidenciando que el silencio era una herramienta dirigida exclusivamente a neutralizar la ofensiva de la Fiscalía y las acusaciones populares.
Este choque entre instituciones —Supremo y Audiencia Nacional— amenaza con dilatar un proceso que se preveía complejo y que ahora se enfrenta a la parálisis de sus principales testimonios.




















