El clima político en el Congreso de los Diputados ha vuelto a alcanzar un punto de alta crispación durante la comparecencia del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. El diputado de Vox, José María Sánchez, ha protagonizado un bronco enfrentamiento parlamentario al denunciar con vehemencia los descalificativos recibidos por parte del titular de Justicia, respondidos con una severa batería de insultos personales dirigidos desde la tribuna.
Durante su intervención, Sánchez ha recriminado al ministro haber utilizado términos como «fascista», «racista» o «cruel» para referirse a la formación de extrema derecha y a sus representantes. Sin embargo, lejos de rebajar el tono, el parlamentario de Vox ha desplegado una lista de epítetos contra Bolaños, a quien ha rebautizado sarcásticamente como «Trolaños».
Cruce de descalificativos en el hemiciclo
- Las quejas de Vox: Sánchez protestó airadamente por los calificativos vertidos por el Gobierno, asegurando que se busca estigmatizar a su grupo parlamentario.
- La réplica en la tribuna: En su discurso, el diputado calificó al ministro de «necio», «soberbio», «mente enferma», «perturbado», «enloquecido» e incluso «borrico».
- Enganche con la bancada: Ante las protestas de otros parlamentarios por el tono empleado, Sánchez lejos de rectificar mandó callar a un diputado recordándole que no tenía el uso de la palabra y tildándolo de «maleducado interruptor».
El choque vuelve a poner de manifiesto la crispación recurrente en las sesiones de control y comparecencias de la camara baja, donde las acusaciones de falta de respeto institucional se cruzan habitualmente entre el Ejecutivo y los grupos de la oposición.








