Nuevas pruebas documentales y el rastreo de movimientos en zonas de guerra como Ucrania apuntan a Robin Gunningham como la identidad real del artista urbano más famoso del mundo.
Durante más de tres décadas, la identidad de Banksy ha sido el secreto mejor guardado del mercado del arte. Sin embargo, este 18 de marzo de 2026, una exhaustiva investigación internacional publicada por la agencia Reuters afirma haber cercado al escurridizo grafitero. Los indicios apuntan con más fuerza que nunca a un nombre que ya sobrevolaba las apuestas: Robin Gunningham.
La pista definitiva: De Bristol a Ucrania
El reportaje, titulado In Search of Banksy, ha logrado conectar puntos geográficos y temporales que hasta ahora permanecían aislados. La clave reside en la aparición de un mural en Horenka (Ucrania) en 2022, donde se representaba a un hombre en una bañera sobre un edificio bombardeado.
La investigación de Reuters revela una coincidencia logística casi imposible de ignorar:
- El viaje sospechoso: El 28 de octubre de 2022, entraron en Ucrania el músico Robert Del Naja (Massive Attack) y el fotógrafo Giles Duley. Junto a ellos, viajaba un hombre bajo el nombre de David Jones.
- La identidad oculta: Según Reuters, los datos de pasaporte de este «David Jones» coinciden exactamente con la fecha de nacimiento de Robin Gunningham. Se sospecha que el artista habría cambiado legalmente su nombre para operar bajo el radar de las autoridades y la prensa.
Un expediente en Nueva York y la firma delatora
La investigación no solo se basa en movimientos recientes. Reuters ha rescatado un expediente policial de Nueva York del año 2000, donde un joven fue detenido tras intervenir un cartel publicitario en Manhattan. En dicho documento figura el nombre de Gunningham, y la caligrafía de su confesión manuscrita guarda una «coincidencia asombrosa» con los grafismos atribuidos a Banksy.
El papel de Robert Del Naja
Durante años se especuló con que el líder de Massive Attack era el propio Banksy debido a la coincidencia de sus giras con la aparición de murales. No obstante, las nuevas pruebas sugieren un matiz distinto: Del Naja no sería Banksy, sino un colaborador cercano o acompañante habitual que facilita la logística de las intervenciones del artista en zonas de conflicto.
Un fenómeno de 240 millones de dólares
Más allá de la identidad, el reportaje subraya la transformación de Banksy de grafitero clandestino en Bristol a gigante del mercado del arte. Desde 2015, el mercado secundario de sus obras ha movido más de 240 millones de dólares, con iconos como Girl with Balloon alcanzando cifras astronómicas en subastas internacionales.
A pesar del peso de las pruebas, el entorno del artista mantiene el silencio. Para muchos críticos, que se revele el nombre de Gunningham no cambiará el impacto de su obra: el mensaje político sigue siendo más potente que el rostro que sostiene el aerosol.


















