El Tribunal Supremo ha dado un paso decisivo en la causa abierta contra el eurodiputado Luis Pérez Fernández, conocido como Alvise. El magistrado Manuel Marchena lo ha citado para el próximo lunes 26 de enero a las 10:30 horas, con el fin de que preste declaración voluntaria por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos.
Esta decisión se produce después de que el Alto Tribunal escuchara los testimonios de Diego Solier y Nora Junco, los dos eurodiputados que resultaron elegidos en la lista de «Se Acabó la Fiesta» (SALF) y que posteriormente denunciaron al líder de la formación por presiones y hostigamiento.
Comparecencia voluntaria y aforamiento
Al ser eurodiputado, Alvise goza de aforamiento, lo que requiere que el Parlamento Europeo conceda un suplicatorio para proceder contra él de forma ordinaria. Sin embargo, el procedimiento se agiliza ahora debido a que:
• Disposición del investigado: Alvise ha manifestado por escrito su voluntad de comparecer sin esperar a la autorización de la Eurocámara.
• Diligencias previas: El instructor Manuel Marchena ya ha incoado las diligencias para investigar las acusaciones de acoso que los denunciantes sostienen haber sufrido tras distanciarse del líder de SALF.
Las claves de la querella
La investigación se centra en dos frentes principales que han fracturado a la formación que irrumpió en las últimas elecciones europeas:
1. Acoso: Diego Solier y Nora Junco acusan a Pérez Fernández de haber ejercido presiones intolerables contra ellos.
2. Revelación de secretos: Se investiga si Alvise difundió información privada o confidencial de sus antiguos compañeros como parte de esa campaña de hostigamiento.
Esta cita judicial el 26 de enero marcará el inicio de la defensa del eurodiputado ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en un caso que ha dinamitado la cohesión interna de su grupo parlamentario apenas unos meses después de su llegada a Bruselas.

















