Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han iniciado un ambicioso proyecto para almacenar más de 20 000 millones de litros de agua desalinizada en sistemas subterráneos bajo sus desiertos, utilizando parte de los ingresos de su industria petrolera para garantizar la seguridad hídrica nacional en uno de los entornos más áridos del planeta.
En un país donde la lluvia es escasa y las fuentes naturales de agua dulce son prácticamente inexistentes, los EAU han puesto en marcha la construcción de la mayor reserva estratégica de agua potable del mundo, almacenando miles de millones de litros de agua desalinizada en profundos acuíferos y depósitos subterráneos. Esta iniciativa se está llevando a cabo en el desierto de Liwa y está siendo impulsada por Dubai Electricity and Water Authority (DEWA) y otras autoridades nacionales del agua.
El agua almacenada – producto de costosas plantas desalinizadoras que transforman agua de mar en agua potable – se inyecta en formaciones geológicas profundas mediante tecnología avanzada de Almacenamiento y Recuperación de Acuíferos (ASR). Estos acuíferos sellados por capas impermeables permiten conservar enormes cantidades de agua lejos de la evaporación y listos para ser extraídos en caso de crisis, desastres naturales o fallos en el suministro.
Este megaproyecto permite asegurar hasta 90 días de suministro continuo de agua potable incluso si las plantas desalinizadoras dejan de operar, convirtiéndose en una pieza clave de la Estrategia de Seguridad Hídrica 2036 de los Emiratos, que busca garantizar un acceso sostenible al agua ante cambios climáticos extremos y un crecimiento poblacional constante.
La iniciativa forma parte de una visión más amplia para transformar el agua potable en un recurso estratégico de sobrevivencia, similar al papel que históricamente ha desempeñado el petróleo en la economía emiratí. Los ingresos petroleros, que impulsan gran parte de la infraestructura del país —incluyendo las plantas de desalinización y los sistemas de transporte de agua— permiten financiar este proceso crítico.
Los Emiratos enfrentan uno de los entornos más hostiles del planeta para la disponibilidad de agua dulce, con precipitaciones extremadamente bajas y alta evaporación. Al integrar esta reserva subterránea con las redes urbanas de distribución, el país mejora notablemente su resiliencia ante emergencias climáticas y fortalece la sostenibilidad de sus recursos hídricos a largo plazo.
Puntos clave del proyecto
- Los EAU construyen la mayor reserva mundial de agua potable desalinizada, con más de 20 000 millones de litros.
- El almacenamiento se realiza en acuíferos subterráneos profundos protegidos de la evaporación.
- Tecnología de Almacenamiento y Recuperación de Acuíferos (ASR) extrae y devuelve agua según necesidad.
- La infraestructura podría garantizar hasta 90 días de suministro incluso en emergencias.
- Los ingresos del petróleo financian la infraestructura de agua y las plantas desalinizadoras.
Consciente de que el agua es un recurso más crítico incluso que el petróleo en un entorno desértico, Emiratos Árabes Unidos está apostando por soluciones innovadoras para garantizar la seguridad hídrica de su población y su economía. Al convertir el agua desalinizada en una reserva estratégica subterránea de miles de millones de litros, el país no solo aborda sus desafíos de abastecimiento en condiciones extremas, sino que también sienta un precedente global sobre cómo gestionar recursos esenciales frente a la crisis climática y la escasez de agua.


















