El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) ha informado este lunes de la neutralización de seis hombres tras un ataque «cinético letal» contra una embarcación en el Océano Pacífico. La operación se produce en un momento de máxima tensión regional, tras la reciente cumbre liderada por Donald Trump en Miami para consolidar una nueva alianza militar continental contra lo que la Casa Blanca denomina «narcoterrorismo».
La Operación Lanza del Sur suma más de 150 víctimas
El ataque, ejecutado por la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur (Southern Spear), interceptó una lancha rápida que transitaba por rutas conocidas del narcotráfico internacional. Según el comunicado oficial de las fuerzas estadounidenses:
- Efectividad del ataque: La inteligencia confirmó que la embarcación estaba operada por organizaciones designadas como terroristas.
- Bajas: Los seis ocupantes fallecieron en el acto. No se reportaron daños ni heridos entre las fuerzas militares de EE. UU.
- Balance global: Desde que se autorizó este tipo de intervenciones en septiembre de 2025, Estados Unidos ha atacado al menos 45 embarcaciones, resultando en la muerte de más de 150 personas en aguas del Pacífico, el Atlántico y el Caribe.
El nuevo paradigma del «Escudo de las Américas»
Esta acción militar coincide con el lanzamiento de la iniciativa ‘Escudo de las Américas’, presentada este fin de semana por el presidente Trump ante una decena de líderes de derecha latinoamericanos. El objetivo de esta coalición es tratar a los carteles de la droga con la misma contundencia militar que a organizaciones como ISIS o Al-Qaeda.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha sido tajante al respecto, asegurando que su departamento está listo para lanzar una «ofensiva en solitario» si no existe una cooperación total por parte de los gobiernos de la región. De hecho, Trump ha llegado a ofrecer a sus aliados el uso de misiles de alta precisión para eliminar líderes del narco directamente en sus domicilios.
Debate sobre la legalidad internacional
A pesar del éxito operativo que defiende el Pentágono, la estrategia ha levantado una fuerte polvareda política y jurídica:
- Conflicto armado: El Gobierno de Trump justifica estos ataques bajo la premisa de que EE. UU. se encuentra en un «conflicto armado» formal contra los carteles.
- Críticas internas: Legisladores demócratas y diversas organizaciones civiles denuncian que estas ejecuciones sumarias en alta mar podrían violar el derecho internacional y carecer de sustento legal sólido.
- Presión sobre Venezuela: La operación también se enmarca en un contexto de asedio diplomático y militar hacia Caracas, elevando el despliegue de buques de guerra en el Caribe Sur.
















