El líder del PP apela a los socios de investidura para que dejen de apoyar a un Ejecutivo que, según sus palabras, «apesta» debido a los escándalos de presunta financiación ilegal.
MADRID.– El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha reaccionado con máxima dureza este miércoles ante los últimos acontecimientos judiciales que afectan al partido del Gobierno. Tras conocerse que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se encuentra registrando la sede central del PSOE en la calle Ferraz por una investigación de presunta financiación ilegal, el líder de la oposición ha asegurado de forma tajante: «No queda más remedio que darle la palabra a los españoles de forma inmediata».
A su llegada al Congreso de los Diputados, Feijóo ha comparecido ante los medios con un tono de profunda indignación, elevando la presión política al máximo y sugiriendo la necesidad urgente de una convocatoria electoral. El líder de los populares ha manifestado su firme compromiso de hacer «todo lo posible» por propiciar un cambio de Gobierno en España, argumentando que la situación institucional del país ha alcanzado un punto de no retorno.
«Un Ejecutivo que apesta»
En sus declaraciones, el jefe de la oposición no solo ha dirigido sus críticas al presidente del Gobierno, sino que ha hecho un llamamiento explícito y directo a los grupos parlamentarios que sustentan la coalición de investidura. Feijóo ha instado a estos socios a retirar de manera fulminante su respaldo parlamentario, pidiéndoles que dejen de apoyar a un Ejecutivo que, en sus propias palabras, «apesta».
Visiblemente contundente, Feijóo ha lanzado una batería de preguntas retóricas ante los periodistas para reflejar la gravedad del sumario judicial en curso:
«¿Cuántas redadas más, cuántas comisiones más, cuántas mordidas más, cuánto dinero en bolsas, cuántas joyas, cuántos sumarios?»
Con este movimiento, el Partido Popular redobla su ofensiva contra el Palacio de la Moncloa en una jornada parlamentaria marcada por la tensión, situando al Gobierno en un escenario de extrema debilidad política mientras se desarrollan las pesquisas de la Guardia Civil en la sede de la formación socialista.















