Desde México, el expresidente del Gobierno advierte de la fragilidad de las democracias liberales y pide «no normalizar lo que no es normal», en pleno estallido del ‘caso Zapatero’.
CIUDAD DE MÉXICO. — El expresidente del Gobierno de España, José María Aznar, ha lanzado una contundente advertencia sobre el «grave peligro» que corren las democracias liberales ante el avance de los populismos, a los que ha calificado de «detestables» tanto si provienen de la derecha como de la izquierda. Durante su intervención en el IX Congreso Iberoamericano de CEAPI (Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica), celebrado en la capital mexicana, Aznar ha apelado de forma directa al papel activo de la sociedad civil para frenar esta deriva.
«Si existen ciudadanos responsables que son capaces de hablar, que son capaces de decir, de estar preocupados, de no considerar normal lo que no puede ser considerado normal, entonces las democracias liberales resistirán y la libertad volverá a triunfar», ha aseverado ante un auditorio compuesto por destacados empresarios españoles e iberoamericanos. Aunque el exlíder del Partido Popular evitó profundizar en nombres propios, su discurso resuena con fuerza en España, coincidiendo temporalmente con el impacto político del registro de la UCO en la sede socialista de Ferraz y la investigación judicial al también expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
La obligación de la ciudadanía libre
El expresidente popular ha remarcado la diferencia fundamental entre los regímenes autoritarios y los sistemas occidentales, insistiendo en que el derecho a la réplica y la acción es un deber exclusivo de las sociedades libres. «No se llama a la responsabilidad de los ciudadanos en las dictaduras chinas, rusas, coreanas o de Irán. Nosotros sí tenemos esa obligación porque es el concepto básico en el que se funda nuestra convivencia», ha afirmado.
En este sentido, Aznar ha pedido a los agentes económicos y sociales que no caigan en la trampa de la complacencia o de blanquear los discursos extremos. «No debemos considerar el populismo algo normal, algo deseable o algo positivo. Es detestable a la derecha y a la izquierda. Los que queremos la libertad defendemos que es la democracia liberal lo que tenemos que recuperar en su máximo sentido y esplendor», ha subrayado.
Alerta por la crisis geopolítica en el Golfo
Más allá de la política doméstica e iberoamericana, Aznar ha mostrado su honda preocupación por el escenario internacional, poniendo el foco en la escalada de tensión en Oriente Medio y el papel de Irán. A su juicio, el tablero geopolítico actual ofrece «salidas muy difíciles, muy estrechas y muy pequeñas» que amenazan con desestabilizar la seguridad global.
Este clima de conflicto exterior, ha concluido el expresidente, no hace sino aumentar la vulnerabilidad de los sistemas democráticos tradicionales, haciendo que el blindaje interno a través de una «ciudadanía responsable» sea más urgente que nunca.















