La gestión de la crisis migratoria en Ceuta ha desencadenado un nuevo choque entre el Partido Popular y el Gobierno central. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras desplazarse a la ciudad autónoma y reunirse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (PP), ha rechazado de plano la permanencia o el traslado a la Península de los menores llegados en las últimas semanas, defendiendo que «ni mayores ni menores: han de regresar todos». Feijóo insiste en que no se debe permitir que la presión migratoria se traduzca en que los menores queden tutelados en territorio español.
Por su parte, el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha reclamado un marco normativo claro para evitar que la presión migratoria desestabilice la ciudad autónoma. Pese a las discrepancias, la administración local ha aceptado de manera excepcional el plan de contingencia planteado por el Ejecutivo central para trasladar urgentemente a la Península a unas 500 niñas y adolescentes migrantes que se encuentran en situación de máxima vulnerabilidad.
Desde el Gobierno de España, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y fuentes del Ejecutivo sostienen que una devolución masiva de niños y adolescentes sin garantías individuales resulta ilegal. Además, desde las filas socialistas se ha criticado la postura de Feijóo, acusándolo de avivar el conflicto político en mitad de una emergencia social e institucional.












