En el escenario de los New England Patriots, el Gillette Stadium de Massachusetts, la «tortuga» volvió a correr más que nadie. Francia venció 2-1 a Brasil en un amistoso con sabor a Mundial donde Kylian Mbappé recuperó su mejor versión, rompiendo una sequía de 46 días sin ver puerta y decidiendo un duelo que dejó a la Canarinha de Carlo Ancelotti con más dudas que certezas.
Mbappé dicta sentencia en Massachusetts
Tras semanas bajo el foco mediático y casi mes y medio alejado de las redes, Mbappé solo necesitó una chispa para reclamar su trono. En la primera media hora de un partido espeso, el astro de Bondy aprovechó un desajuste defensivo de Léo Pereira para clavar una de sus arrancadas marca de la casa y definir con una vaselina sutil ante Ederson.
Fue el zarpazo de una Francia que, sin ser brillante, demostró el oficio y el colmillo que le falta a la actual Brasil. Mientras Kylian brillaba, Vinicius Jr., capitán de la selección brasileña, pasó prácticamente inadvertido durante gran parte del choque, llegando a fallar una ocasión clarísima en el minuto 97 que hubiera supuesto el empate.
La roja a Upamecano no cambió el guion
La segunda mitad arrancó con una Brasil más agresiva que forzó el error de Dayot Upamecano. El central francés derribó a Cunha siendo el último hombre; tras la intervención del VAR, el colegiado Gonzales Junior le mostró la roja directa.
Sin embargo, contra diez, Brasil se bloqueó. Lejos de aprovechar la superioridad, la selección de Ancelotti —lastrada por las bajas de Marquinhos, Militao y Alisson— concedió un contragolpe letal que Ekitike no perdonó, poniendo el 0-2 con otra definición de clase por encima del guardameta.
Reacción tardía de la ‘Canarinha’
Ancelotti movió el banquillo (Raphinha se había quedado en el vestuario al descanso por molestias) y Brasil logró recortar distancias en el tramo final. Bremer cazó un balón embarullado tras una jugada a balón parado para hacer el 1-2, inyectando una emoción que se mantuvo hasta el último suspiro, cuando el remate de Vinicius se marchó al aire.
Conclusiones de cara al Mundial
A 5.500 kilómetros del Santiago Bernabéu, el duelo de «Galácticos» se decantó claramente para el lado galo.
- Francia: Recupera a su líder en plenas facultades físicas y exhibe una solidez defensiva (pese a la baja de Saliba) envidiable.
- Brasil: Sigue pareciendo un equipo en construcción, excesivamente dependiente de la inspiración individual de sus atacantes y con una fragilidad defensiva que preocupa a Ancelotti de cara a las grandes citas.















