El Gobierno de España ha decidido intervenir de forma contundente en el conflicto de la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunto. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha anunciado este jueves que trasladará el caso a la Fiscalía tras el reciente rechazo mayoritario de la entidad religiosa a permitir el ingreso de mujeres en sus filas.
Acompañada por la ministra de Ciencia, Diana Morant, y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, Redondo se ha reunido en València con el colectivo «Semana Santa Inclusiva» para mostrar un respaldo total a su causa, calificando la situación de «anacronismo» incompatible con la democracia actual.
Ofensiva jurídica y administrativa
La estrategia del Ministerio para forzar la apertura de la cofradía se divide en tres frentes principales:
- Denuncia ante la Fiscalía: Igualdad solicitará la apertura de un expediente informativo al considerar que existe una «vulneración de derechos y libertades esenciales» protegidos por la Constitución y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
- Revisión registral: El Gobierno investigará cómo está inscrita la cofradía en el Registro de Entidades Religiosas. Se busca detectar posibles «anomalías» en sus estatutos o la ausencia de los mismos.
- Sanción turística: El Ministerio ha confirmado que ya se ha iniciado el proceso para retirar a la Semana Santa de Sagunto el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional, distinción que ostenta desde 2004, al entender que una celebración discriminatoria no puede contar con reconocimiento oficial del Estado.
«Ninguna tradición está por encima de la Constitución»
La ministra Redondo ha sido tajante al rechazar el argumento de la tradición para justificar la exclusión femenina. «No hay tradición que no se tenga que acomodar a las reglas básicas de las que nos hemos dotado», ha señalado, recordando que ya existe una sentencia del Tribunal Constitucional de 2024 sobre un caso similar que sienta un precedente jurídico insalvable para la cofradía saguntina.
«Estamos hablando de un reducto machista, de una situación puntual que no tiene cabida en nuestra sociedad», afirmó la ministra tras el encuentro.
Esperanza en el colectivo de mujeres
Por su parte, Blanca Ribelles, representante de la plataforma de mujeres afectadas, se ha mostrado «motivada» tras el respaldo ministerial. El colectivo espera que la presión gubernamental y judicial logre revertir la votación del pasado domingo, en la que los cofrades varones volvieron a vetar la entrada de las mujeres en la institución.

















