TEHERÁN / WASHINGTON – El ministro de Exteriores de Irán, Abas Araqchí, confirmó este miércoles que el Estrecho de Hormuz contará con un protocolo de «paso seguro» durante las próximas dos semanas. Este anuncio se produce como respuesta directa al cese al fuego bilateral acordado con el gobierno de Donald Trump, alejando —al menos temporalmente— la amenaza de un conflicto a gran escala en el principal punto de tránsito de crudo del mundo.
Araqchí precisó que esta apertura se realizará en estrecha coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes, aunque advirtió que la suspensión de las operaciones defensivas de Teherán está estrictamente condicionada a que cesen los ataques estadounidenses.
El plan de los diez puntos y el control iraní
El Consejo Nacional de Seguridad de Irán ha puesto sobre la mesa una propuesta formal para estabilizar la región. El núcleo del plan es un protocolo de seguridad que permitiría el tránsito marítimo bajo una condición innegociable para Teherán: mantener el «control» iraní sobre este enclave estratégico.
Detalles de la hoja de ruta:
- Negociaciones en Pakistán: Las delegaciones de ambos países iniciarán el diálogo formal este 10 de abril en Islamabad.
- Coordinación militar: El paso de buques se gestionará teniendo en cuenta «limitaciones técnicas» derivadas de los recientes meses de hostilidades.
- Soberanía: Irán busca que el nuevo protocolo sea reconocido internacionalmente sin ceder la vigilancia del estrecho.
Trump augura una «Edad Dorada» y beneficios económicos
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha recibido la noticia con su característico optimismo comercial. Tras haber amenazado con devolver a Irán a la «Edad de Piedra», el mandatario cambió radicalmente el tono, calificando la jornada como «un gran día para la paz mundial».
El presidente estadounidense adelantó que su administración colaborará para gestionar el «tráfico acumulado» de petroleros y cargueros que permanecían bloqueados por la guerra.
«Se hará mucho dinero. EE. UU. se quedará por ahí para asegurarse de que todo va bien», afirmó Trump en sus redes sociales, sugiriendo que la región podría estar entrando en una «edad dorada para Oriente Medio».
El impacto inmediato en el mercado
La posibilidad de que el flujo de hidrocarburos se normalice en las próximas 48 horas ha generado un alivio inmediato en los mercados internacionales. Trump insistió en que Irán puede comenzar ya su «proceso de reconstrucción», señalando que la ayuda de EE. UU. no solo será logística, sino que buscará garantizar que el suministro global de suministros se restablezca tras el colapso provocado por el cierre parcial del estrecho.
Las próximas dos semanas en Islamabad determinarán si este «paso seguro» se convierte en una apertura permanente o si solo es una breve pausa antes de que expire el ultimátum de la Casa Blanca.



















