El Faro de Ceuta. El consejero de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Alejandro Ramírez, aseguró este viernes durante la sesión de interpelación que el agua que llega a los hogares ceutíes cumple de manera rigurosa con todos los requisitos sanitarios exigidos. Ramírez subrayó que el proceso de abastecimiento cuenta con un doble filtro de control tanto en la planta desaladora como en la red de distribución.
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La aclaración llega tras las preguntas formuladas por la oposición respecto a la calidad del suministro y los incidentes recientes en la zona del Trampolín e instalaciones hidráulicas.
Contaminación puntual en el Trampolín y garantía en la desaladora
El consejero explicó que el último análisis del agua de baño, realizado el pasado 28 de septiembre, arrojó como único punto de alerta la playa del Trampolín, situación que fue notificada al Ministerio de Sanidad para la adopción de las medidas oportunas. En contraste, otras áreas cercanas como la playa de Benítez no registraron alteración alguna.
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Respecto a la captación de agua para la planta desaladora, Ramírez garantizó que no se ha visto comprometida, ya que se realiza alejada de la línea de costa. Además, la propia instalación dispone de barreras específicas de descontaminación dentro de su proceso de tratamiento.
Sin daños graves en las instalaciones y medidas en el suministro de riego
A pesar de las incursiones de inmigrantes registradas en la planta desaladora, la administración local confirmó que no se han producido daños de relevancia que afecten al funcionamiento de la infraestructura ni a la calidad del agua potable. Actualmente se están evaluando los posibles desperfectos causados en la zona del Trampolín tras su reciente desalojo.
Por otro lado, Medio Ambiente confirmó el corte del agua de riego no potable tras detectarse que personas asentadas en la zona la estaban consumiendo, medida tomada para evitar un problema de salud pública tras registrarse además roturas en las tuberías. Asimismo, la Ciudad ha reforzado la vigilancia en el entorno de los embalses tras detectarse la entrada de personas y el intento de captura de especies en la zona.








