La fortuna ha llamado a la puerta de Julio Díaz, empresario dedicado a la mecánica del automóvil, tras resultar ganador de la conocida cesta de Navidad de la Venta El Paisano, en Utrera (Sevilla), considerada por sus organizadores como la más grande de España. El conjunto de premios, valorado en cerca de un millón de euros, incluye desde vehículos y una autocaravana hasta un apartamento en la costa gaditana, y llegó a sus manos gracias a la generosidad de uno de sus hermanos.
Aunque la venta había distribuido papeletas tanto de forma presencial como a través de internet, alcanzando distintos puntos del país e incluso del extranjero, el premio finalmente se quedó muy cerca: en Marchena, localidad donde reside el ganador y donde mantiene su negocio desde hace años, a apenas una hora por carretera del establecimiento organizador.
La historia del premio tiene un marcado carácter familiar. Fue uno de los hermanos de Julio quien adquirió ocho papeletas meses atrás, escribiendo en cada una el nombre de los seis hermanos y de sus padres. El número premiado, correspondiente al sorteo de la ONCE del pasado 5 de enero (19285), coincidió con la papeleta que llevaba el nombre de Julio.
La emoción estuvo acompañada de suspense. Durante una conversación en el grupo familiar de WhatsApp, creyeron inicialmente que la suerte se les había escapado por poco, hasta que comprobaron con detalle el número ganador. Al leer el nombre escrito al dorso de la papeleta, confirmaron que el premio estaba en casa.
El hermano que repartió las papeletas decidió comprar una más de las necesarias como homenaje a un sexto hermano fallecido, manteniendo viva su memoria. Curiosamente, uno de los premios más destacados de la cesta es una autocaravana, un deseo que él mismo había expresado, por lo que Julio ya tiene claro quién será su destinatario.
Mientras tanto, otros miembros de la familia han ido eligiendo sus favoritos: las hijas del ganador se inclinaron rápidamente por el quad incluido en el lote, sin olvidar la abundante provisión de alimentos que acompaña a la cesta y que permite, según bromean, olvidarse del supermercado durante todo un año. Como manda la tradición, el lote se completa con un bote de bicarbonato, símbolo del final del reparto.
Desde la Venta El Paisano, su portavoz, Juan Luis Cadena, destacó la emoción que se vive cada año en una jornada así, marcada por la entrega de premios y la ilusión de la familia ganadora. Además, ya se prepara la próxima edición del sorteo, cuyas papeletas saldrán a la venta durante el fin de semana del Gran Premio de España de Motociclismo en Jerez, entre el 24 y el 26 de abril.
La cesta de este año ha incluido, entre otros premios, un apartamento en Sanlúcar de Barrameda, dos coches, dos motos, bicicletas profesionales y una dotación económica para viajes. Según las bases, tanto la vivienda como los vehículos se entregan completamente regularizados, con impuestos y documentación en regla, cerrando así una historia en la que la suerte y la familia han ido de la mano.


















