Al menos una veintena de centros educativos públicos de la isla de Ibiza han optado por regular o restringir la práctica del fútbol en sus patios escolares, una medida que ya se aplica en nueve colegios de primaria y en los once institutos de secundaria, según han confirmado distintas fuentes educativas y los propios centros.
La cuestión ha vuelto al centro del debate tras la moción presentada por Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Sant Antoni, que proponía transformar los patios en entornos más verdes e inclusivos y reducir la presencia predominante de los campos de fútbol, que en algunos casos ocupan hasta el 80 % del espacio disponible. Aunque la iniciativa fue rechazada en este municipio, sí ha reavivado la discusión sobre el papel de este deporte en los recreos escolares.
Desde la Conselleria balear de Educación han señalado que la organización de las actividades en los patios es una decisión autónoma de cada centro, que puede limitar o prohibir determinadas prácticas por razones organizativas o para prevenir conflictos entre el alumnado. De los 20 centros analizados, seis lo prohíben —de forma total o según las circunstancias—, otros dos lo han vetado parcialmente y doce lo tienen regulado.
Todos ellos forman parte de la red pública de 46 centros de enseñanza de Ibiza, integrada por 35 colegios y 11 institutos. Las razones que han llevado a implantar estas medidas son diversas: la falta de espacio, la intención de ampliar la variedad de juegos y deportes disponibles y los problemas de convivencia que, en algunos casos, se asocian a los partidos de fútbol en los recreos.
La concejala de Unidas Podemos en Sant Antoni, Angie Roselló, cuya propuesta generó polémica, defendió en el pleno municipal que el fútbol puede convertirse en un foco de conflictos y peleas entre el alumnado. Posteriormente matizó que el deporte en sí “no es malo” y que tiene valores positivos, aunque consideró que se han normalizado ciertas actitudes que provocan tensiones, en gran parte por la influencia de comportamientos adultos que los menores reproducen.
El concejal socialista Antonio Lorenzo, que apoyó la moción, también subrayó que el objetivo de la iniciativa era promover patios más inclusivos y con más zonas verdes, algo que ya se aplica en algunos centros de la isla. Reconoció que algunas expresiones utilizadas en el debate pudieron no ser las más adecuadas, pero insistió en que el fútbol, al ser un fenómeno de masas, puede generar problemas de convivencia si no se organiza adecuadamente.
En los institutos de Ibiza, según el presidente de la Asociación de Directores de Secundaria de Ibiza y Formentera, Fran Tienda, el fútbol libre “sin control” ya no existe. En al menos cinco institutos está prohibido y en los seis restantes se aplica algún tipo de regulación. En muchos casos, el motivo principal es la falta de espacio, ya que dedicar la mayor parte del patio a un partido implica que sólo participen 22 alumnos mientras el resto queda sin opciones de juego.
Para evitarlo, algunos centros han optado por fórmulas como repartir los días de la semana entre distintas actividades, reservar jornadas concretas para el fútbol o crear ligas internas con normas de convivencia y supervisión del profesorado, fomentando además la participación mixta.
Paralelamente, la Conselleria de Educación contempla la reforma de los patios escolares como una línea de trabajo abierta, con la posibilidad de transformar estos espacios a petición de los centros mediante comisiones específicas que impulsen entornos más diversos y participativos.
















