El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad histórica del espacio progresista a las puertas de un fin de semana clave para su reconfiguración. Desde Chiclana (Cádiz), Maíllo ha celebrado que la izquierda esté pasando de una «fase melancólica» a una «fase propositiva», subrayando que la unidad no es solo una opción estratégica, sino un «mandato popular» para mantener la relevancia política ante el actual ciclo electoral.
El pacto de las cuatro siglas como hoja de ruta
Maíllo ha puesto el foco en el acto de este sábado, donde IU, Movimiento Sumar, Comuns y Más Madrid oficializarán su alianza. Para el dirigente andaluz, este compromiso de ir unidos a las generales es la respuesta lógica al sentido común, lanzando un mensaje velado a las formaciones que aún recelan de la convergencia:
- Compromiso de unidad: Las cuatro organizaciones sellan una alianza electoral con la puerta abierta a nuevas incorporaciones.
- Fin de la fragmentación: Maíllo considera que, en el contexto actual, presentarse por separado es una postura difícil de justificar ante el electorado.
- Generosidad orgánica: El coordinador de IU ha restado importancia a la ausencia de Yolanda Díaz en el acto del sábado, calificándola de «lógica» y «generosa» para dejar el protagonismo a las estructuras de los partidos.
Distancia con la «fórmula Rufián»
Aunque Maíllo celebra que existan propuestas de unidad desde «muchos carriles», ha evitado entrar en el detalle del plan sugerido por Gabriel Rufián. El portavoz de ERC había propuesto un reparto estratégico de provincias para evitar la competencia directa entre las izquierdas territoriales y estatales, una fórmula que implicaría que ERC renunciara a presentarse en numerosas circunscripciones.
Maíllo prefiere centrarse en consolidar el bloque ya pactado antes de debatir ingenierías electorales que afecten a la presencia territorial de las siglas. Para el líder de IU, lo prioritario ahora es el «despliegue de las organizaciones», dejando para una etapa posterior el debate sobre las referencias y el liderazgo, que según ha sugerido, debería pasar por la elección de una nueva cabeza de lista para las próximas generales.
Hacia un nuevo ciclo político
Con sus declaraciones, Antonio Maíllo refuerza la tesis de que el tiempo de las cuotas y los personalismos debe dar paso a un frente sólido y unitario. Como candidato a la Junta por la coalición Por Andalucía, el dirigente conoce de primera mano los riesgos de la división a su izquierda —donde no se integran Podemos ni Adelante Andalucía— y busca evitar que esos errores se repliquen a nivel nacional. La cita del sábado se perfila, por tanto, como el primer examen real de esta nueva etapa de «sentido común» que predica Izquierda Unida.




















