El recién expulsado califica lo ocurrido entre su ex pareja y su padre como un «punto y final» irreversible para su relación
La convivencia y las tensiones acumuladas en ‘GH DÚO’ han alcanzado un punto de no retorno. Tras su expulsión frente a Carlos Lozano, Manuel González ha reaparecido en plató no solo para comentar su paso por el concurso, sino para reaccionar al brutal enfrentamiento que protagonizaron Lucía Sánchez y su padre.
Un antes y un después en la relación
Para Manuel, lo sucedido ante las cámaras ha sido el detonante definitivo. El gaditano ha confesado sentirse profundamente triste y decepcionado, recordando que, tras su ruptura sentimental, ambos habían logrado construir una relación cordial y de respeto que ahora considera destruida.
«Esto que ha pasado para mí es un punto y final con ella para siempre. Es irreversible», sentenció Manuel ante los colaboradores.
El concursante fue tajante al señalar que su manera de gestionar los conflictos es diametralmente opuesta a la de Lucía. Aseguró que, en una situación similar, él habría optado por «agachar la cabeza» como señal de respeto hacia los padres de su ex pareja, criticando implícitamente la actitud que ella mantuvo durante la pelea.
Desmentido y cierre de etapa
Durante su intervención, Manuel también aprovechó para defender su postura sobre cómo ha tratado a Lucía desde que tomaron caminos separados. El exconcursante negó rotundamente las acusaciones de Lucía sobre una supuesta falta de apoyo por su parte: «Eso que dice de que no le tendí la mano es mentira. Cuando salí expulsado quería que ella ganase».
Con estas declaraciones, Manuel González pone una distancia insalvable entre ambos, dejando claro que no tiene intención de retomar el contacto. Tras la intervención necesaria de Jorge Javier Vázquez durante la bronca, queda patente que la paz que habían construido fuera del concurso ha saltado por los aires, y el «punto y final» que propone Manuel parece ser la única conclusión posible para esta historia.

















