El ministro de Obras Públicas marroquí, Nizar Baraka, reafirma las pretensiones soberanistas de Rabat sobre Ceuta y Melilla mientras Pedro Sánchez defiende la «buena vecindad» en el Congreso pero remarca la intangibilidad del territorio español.
Rabat / Madrid — Las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos vuelven a atravesar un punto de alta fricción tras los graves sucesos migratorios registrados a finales de julio en Ceuta. El ministro de Obras Públicas y Agua de Marruecos, Nizar Baraka, ha vuelto a situar la soberanía de las ciudades autónomas españolas en el centro del debate bilateral tras advertir de que su país no renunciará a sus pretensiones territoriales.
Durante un mitin político de su formación (el partido Istiqlal), Baraka calificó a España de «socio esencial y estratégico», pero tajante matizó que esa colaboración no condiciona las aspiraciones de Rabat: «No retrocederemos ni un solo palmo de nuestro territorio nacional», aseveró en referencia explícita a Ceuta y Melilla.
Lee tambien: La Policía alertó de una «posible relajación» de Marruecos dos días antes de la entrada masiva en Ceuta
Múltiples provocaciones diplomáticas desde Rabat
Las manifestaciones de Baraka no representan un hecho aislado, sino que se suman a una serie de pronunciamientos de altos cargos del Reino de Marruecos en las últimas semanas:
- Peticiones de «liberación»: El ministro de Asuntos Religiosos marroquí, Ahmed Tufiq, aludió recientemente a la «liberación» de ambas ciudades durante un acto oficial en presencia del rey Mohamed VI.
- Presión tras la avalancha: Las declaraciones se producen justo un mes después de la entrada masiva de miles de personas a través de la frontera marítima y terrestre ceutí, un episodio que desbordó las infraestructuras de la ciudad.
- Llamamiento a consultas: El Gobierno de España convocó el pasado 21 de agosto a la embajadora marroquí en Madrid, Karima Benyaich, para exigir explicaciones sobre lo acontecido en la frontera.
La respuesta de Pedro Sánchez en el Congreso
Coincidiendo con las declaraciones del ministro marroquí, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció en el Congreso de los Diputados para dar cuenta de la gestión de la crisis en la ciudad autónoma.
| Eje del discurso | Postura del Gobierno de España |
| Relación con Marruecos | Sostiene la conveniencia de mantener una «política de buena vecindad» por intereses estratégicos en seguridad, comercio y control migratorio. |
| Soberanía nacional | Garantiza de forma categórica que la españolidad de Ceuta y Melilla es indiscutible y que el Ejecutivo la defenderá «siempre». |
| Investigaciones en curso | Pide prudencia política mientras las autoridades investigan los detalles del colapso fronterizo de julio. |
Pese a que ambos ejecutivos intentan preservar la cooperación económica y en materia de seguridad, las posturas encontradas sobre la titularidad de Ceuta y Melilla vuelven a emerger como el principal punto de fricción en la agenda bilateral.








