Con la llegada del nuevo año, muchas personas aprovechan enero para sembrar plantas aromáticas en casa. Estas plantas ayudan a perfumar el hogar de forma natural, sin usar ambientadores artificiales. Algunas especies se adaptan muy bien al cultivo en macetas y en espacios interiores durante el invierno. Además, aportan aroma, utilidad en la cocina y un toque decorativo.
Entre las más recomendadas para sembrar en enero están el romero, el perejil y el tomillo. Son plantas resistentes y fáciles de cuidar. Pueden colocarse cerca de ventanas o balcones y liberan fragancia de forma constante.
Romero: aroma intenso y fácil de cuidar
El romero es una de las aromáticas más resistentes para empezar en invierno. Tiene un aroma intenso y agradable, muy ligado al ambiente mediterráneo. Colocado en una zona con buena luz, libera su fragancia con facilidad.
También es muy usado en la cocina. Requiere riegos moderados y un sustrato que drene bien el agua. Por eso, es una buena opción para quienes buscan una planta sencilla y de bajo mantenimiento.
Perejil: frescor natural en casa
El perejil es conocido sobre todo por su uso culinario. Aun así, también aporta una sensación de frescor cuando se cultiva en interiores. Se adapta bien a temperaturas frías o templadas y crece sin problemas en macetas con luz natural.
Sembrarlo en enero permite disponer de hojas frescas durante varias semanas. Su aroma es suave y discreto. Además, añade un toque verde que encaja bien en cocinas y otras estancias.
Tomillo: aroma suave y constante
El tomillo es ideal para quienes prefieren un olor más ligero pero continuo. Su fragancia es sutil y agradable, perfecta para espacios interiores bien iluminados.
Necesita bastante luz y un sustrato con buen drenaje. Colocarlo cerca de una ventana soleada o en un balcón protegido favorece su crecimiento. También se utiliza mucho en la cocina y en infusiones.
Por qué sembrar aromáticas en enero
Estas plantas tienen varias ventajas para sembrarse en enero. Soportan bien las temperaturas frescas si se cultivan en interiores. No necesitan riegos frecuentes ni cuidados complicados.
Los expertos recomiendan empezar en esta época para que las raíces se desarrollen bien antes de la primavera. Esto ayuda a que las plantas crezcan con más fuerza y desprendan más aroma cuando suben las temperaturas.
Tener romero, perejil y tomillo en casa ayuda a perfumar el hogar de forma natural. También aporta color, bienestar y un recurso útil para la cocina durante todo el año.




















